Mucho tiempo compartido: intenso, espontáneo, bonito, GRANDE. Y lo que nos queda. Y me alegro, claro; pero también estoy muy triste. Tengo un embudo desde la garganta hasta el estómago porque resulta que Almería está muy lejos y no he podido darte un abrazo de buena suerte.
Así que hoy, los pensieros, son para tí, Chica de la fábrica. Mis pensieros y mi enhorabuena. Te voy a echar mucho de menos. Volveremos a encontrarnos. Hay que seguir ese proyecto en común. Te quiero.
Hasta el próximo miércoles, Ce.
