domingo, 27 de enero de 2008
martes, 22 de enero de 2008
sábado, 19 de enero de 2008
En.
Una siempre re-vuelve donde un día. d.
lunes, 14 de enero de 2008
Y me hago la dormida.
Se deshace al hacerse.

Se deshace la piedra al hacerse el trazado con la fuerza suficiente. Dibuja sobre papel mojado una lluvia de otro continente y cuenta principios de mapas desconocidos que no acaban en derrotas rojas, porque alega los muchos narcotraficantes de imán de cafeína sueltos a los que atrapar con un cazamariposas en los grandes mares - de agua y tierra - del mundo. Bucanera de piedras y caminos contenidos, cuando le desafinen con clave de sol investigue su cónclave. Puede que tenga cinco dígitos y un anillo en el corazón.
d.
sábado, 12 de enero de 2008
Despidiendo a Ángel González.
Me basta asíSi yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso-;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo, mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.)
A mano armada me acerqué a su poesía un día y para siempre.
Gracias por despertar-nos a la poesía desde otros ojos.
Descanse en paz, señor de las Palabras.
d.
jueves, 10 de enero de 2008
¿Para qué has venido?
¿Para qué has venido a estas alturas de mi vida? No hay secretos de mi cuerpo en tus ojos. ¿Para qué has venido a estas alturas? No hay centímetros blancos de mi piel en tu boca. ¿Para qué has venido? No hay deseo de mis oscuridades en tus manos. Sólo de estas ascuas rescataremos una última dualidad incandescente, unas pocas brasas de pasión horizontal y alguna chispa de amor en mis arrugas. ¿Para qué? Pasa y cierra la puerta. Ven.
No sé quién eres. Ven.
d.
imagen: sileno.
lunes, 7 de enero de 2008
viernes, 4 de enero de 2008
Amores que matan.

Suéltame, te digo. No me quieras tanto. Quiéreme menos y déjame más. No hagas de tus planes mi futuro. No controles cada cosa que hago / pienso / digo / siento / vivo / sueño / vomito. No frivolices, que me altera la existencia. No reces porque ningún dios existe ya para escucharte los estribillos de tu pan de cada día entre estas cuatro paredes. No judees abrazos y besos, que me convierten en piedra, en plástico tóxico. No cargues en mi espalda los asuntos de más. No deseduques lo echado a perder, por favor. No grites voces vacías cargadas de chantajes que me secan las entrañas. No presumas de un modelo que no tienes y que jamás será. No desees otra vida para corregir cada error, no tendrías suficiente tiempo. No ningunees mis proyectos, mi VIDA. No pretendas calma cuando has vuelto a despertar a la fiera. No prometas lo que siempre has sido incapaz de cumplir. No justifiques lo que nunca ha durado más de dos ó tres instantes mentirosos. No vengas, estoy agotada. No me mires, verás el horror al que nunca has querido enfrentarte por miedo. Suéltame, te digo. No me toques, que me enfermas. No me llores, que me entierras.
martes, 1 de enero de 2008
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