d.
domingo, 25 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Es que han pasado tantas cosas.
Me traigo ciudades y nombres y abrazos y poesía. Libros que me han regalado llenos de palabras bonitas (y quién sabe si premonitoras). Vino, melocotones y un CD con una portada de un hombre que nadie sabe quién es y por el que nadie ha preguntado (aunque a todos nos parezca muy familiar). Me traigo cerves y una copa con sabor a fairy o a lejía aromática de limón, por lo menos. Un cumpleaños celebrado con el frío de la piedra, al calor de dos que se aman. Me traigo la vida y su envés, de pronto. Mi otra familia. No me lo traigo, me acompaña. El reencuentro de cuatro que siempre se han tenido, en realidad. Una mochila vacía y nueva. La anterior se quedó en mi despacho, llena de andaduras, aprendizajes y ratos (buenos y malos, también). Llena de una yo que ya no existe más que en la esencia. Me traigo discusiones sobre generaciones raras y puntos de vista enriquecedores. Me traigo poemas y voces (del extremo) y listas potenciales de tests adolescentes. Una invitación a Moguer, otra vez. Una ensalada de pueblo y muchas horas de tren. Ganas de ser indigna presentándome a premios, según algunos vecinos de La Rioja Baja. Un chófer profesor, una mochilera que escribe y que lee, y una soñadora adorable que estremece el alma y da abrazos muy azules y muy rojos. Y Nerea. Me traigo (y me sigo llevando) nueve que han aprendido lo que es trabajar en equipo. Me traigo un regalo de tahúr en el bolsillo, les quiero. Me traigo mucho, me he dejado mucho, también. Y lo demás, pues: no sé. Como el éxito por el Tourmalet.
La vida.
d.
sábado, 26 de noviembre de 2011
26 de Noviembre.
De viajes, de días y de noches, de lecturas, de compañía, de la vida misma, de aprender juntos y por separado, de trenes de ida y vuelta, de casas y de casa, de etapas, de años, de confiar por encima de todas las cosas, de lenguajes, de construir, de poesía y de música, de lazos nuevos, de imágenes, de ilusiones de futuro próximo, de miedos pequeños, de ciudades nuevas, de geografía, de respeto y generosidad.
De amor.
Gracias
por estos tres años.
Nb.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Juan. Cántico fragmentado.
O vos, aves ligeras,
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores,
por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.
"Cántico espiritual", San Juan de la Cruz (versos 141 - 150).
[Cántico fragmentado]
Las aves bailan los valles del silencio rojo.
Liban el aire para silbar en el fuego divino
de lo Santo.
Amor de paso, amor de hombre, de mujer,
amor de Amar,
amor de Dios.
Y Juan se arranca el vestido
y mira al cielo
y grita;
pero
no queda pan en esta Tierra.
Y Juan adivina el secreto
de la puerta
del castillo
de cristal;
pero
se han caído al agua todas las llaves.
Y Juan golpea las paredes
en busca de místicas respuestas;
pero
la ira es una fiera vigilante
de palabras afiladas.
Y Juan se cansa y se duerme.
Dios con él.
Esposado.
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores,
por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.
"Cántico espiritual", San Juan de la Cruz (versos 141 - 150).
[Cántico fragmentado]
Las aves bailan los valles del silencio rojo.
Liban el aire para silbar en el fuego divino
de lo Santo.
Amor de paso, amor de hombre, de mujer,
amor de Amar,
amor de Dios.
Y Juan se arranca el vestido
y mira al cielo
y grita;
pero
no queda pan en esta Tierra.
Y Juan adivina el secreto
de la puerta
del castillo
de cristal;
pero
se han caído al agua todas las llaves.
Y Juan golpea las paredes
en busca de místicas respuestas;
pero
la ira es una fiera vigilante
de palabras afiladas.
Y Juan se cansa y se duerme.
Dios con él.
Esposado.
d.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Sara Herrera Peralta escribe un poema.
Hoy me han mirado a los ojos
en la cola del supermercado,
(no saben que vengo de muy lejos).
Hoy me han cedido el paso
al subir al vagón del metro
(no comprenden la lengua que yo hablo).
Hoy han dicho tres veces mi nombre:
mujer, esperanza, daño.
Hoy es todos los días,
las colas son igual de largas,
yo vengo de un país que amo,
la gente es amable si se cree en ella,
los sonidos de este idioma se parecen al mío,
las mujeres sabemos que la esperanza es un arma
y también sabemos que el daño se guarda en un joyero.
Hoy me han mirado a los ojos
en la cola del supermercado
(yo sé muy bien de donde vengo).
Hoy me han cedido el paso
al subir al vagón del metro
(mientras mostraba boca arriba mis manos).
Mírame, vengo desnuda, no tengo nada,
sigo viva,
dijo ella entrando en la comisaría.
Váyase a su país, le respondieron.
Y ella les preguntó descalza:
¿Sabe usted lo que es un país, una casa?
Una casa es un hogar, un lugar en el que construir
sin importar la procedencia, la lengua, lo lejano,
los daños o el miedo.
Casa deberíamos tener todos,
casas sin ladrillos,
países más pequeños.
Sara Herrera Peralta.
Gracias, poeta de la selva.
d.
martes, 15 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Aquí se acaba, sí.
Aquí se acaba, sí.
Destapa la mediocridad.
Con Rajoy es un chiste.
El secreto está en la farsa.
Busque, compare y si encuentra algo mejor, vótelo.
Destapa la mediocridad.
Con Rajoy es un chiste.
El secreto está en la farsa.
Busque, compare y si encuentra algo mejor, vótelo.
d.
sábado, 5 de noviembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
Francisco, Cristina y María.
Os echo de menos. Casi todos los días. Ya sabéis que yo no voy a ir al cementerio a llevaros flores. Pero sí quiero recordaros hoy, especialmente, que siento que hay tres cachitos de mí muy fuera de donde habito. Os quiero. Os rezo. Os vivo.
Rut.
lunes, 31 de octubre de 2011
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