martes, 20 de marzo de 2012
lunes, 19 de marzo de 2012
sábado, 18 de febrero de 2012
A propósito de un poema de Isabel Bono.
¿Recuerdas cuando el infierno se parecía a eso, que dice el Mayor Tom, de estar perdido en el espacio, sentirse ajeno a este mundo, sentir que no tenías nada que ver con los demás, querer a alguien y no poder hacerlo y estar completamente solo? Yo no.
Isabel Bono, Vida Extra.
Yo tampoco. Aunque, últimamente, nos pueda parecer que todo lo parece. Hay que negarse a estar perdido, a sentirse ajeno, a no tener nada que ver con otros, a no poder querer y a estar solo. Me niego. Sé lo que quiero, lo que DESEO y me importa poco si los mecanismos pretenden convertirlo en utopía. Dispuesta al sueño alcanzable. Já.
Gracias, Pul.
d.
FOTO de CrisGu.
domingo, 15 de enero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
Aquí es donde vivo o donde la paz está más alta.
Cuando me despierto, tú. Luego, esto cada mañana. Aire y frío distintos. LUZ. Piedras que encontrar. Hielo en la hierba. Vaho en la subida. Orden natural perfecto. Composiciones simétricas no planeadas. Y Teresa, en cuyos pies leo todos los días. La puerta, la ciudad, las personas que la habitan. Otra cosa. Las campanas de la catedral repican y replican el canto de los pocos pájaros que no se resguardan, aún, del invierno. Pan recién hecho en el obrador de nuestra calle. Después, el día. Después, tres vidas. Después, la fuerza de voluntad de todos los días. Cuando me ahogo, saco los pies de debajo de las sábanas y escribo con la mano de puntillas para no correr la tinta.
d.
domingo, 1 de enero de 2012
domingo, 25 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Es que han pasado tantas cosas.
Me traigo ciudades y nombres y abrazos y poesía. Libros que me han regalado llenos de palabras bonitas (y quién sabe si premonitoras). Vino, melocotones y un CD con una portada de un hombre que nadie sabe quién es y por el que nadie ha preguntado (aunque a todos nos parezca muy familiar). Me traigo cerves y una copa con sabor a fairy o a lejía aromática de limón, por lo menos. Un cumpleaños celebrado con el frío de la piedra, al calor de dos que se aman. Me traigo la vida y su envés, de pronto. Mi otra familia. No me lo traigo, me acompaña. El reencuentro de cuatro que siempre se han tenido, en realidad. Una mochila vacía y nueva. La anterior se quedó en mi despacho, llena de andaduras, aprendizajes y ratos (buenos y malos, también). Llena de una yo que ya no existe más que en la esencia. Me traigo discusiones sobre generaciones raras y puntos de vista enriquecedores. Me traigo poemas y voces (del extremo) y listas potenciales de tests adolescentes. Una invitación a Moguer, otra vez. Una ensalada de pueblo y muchas horas de tren. Ganas de ser indigna presentándome a premios, según algunos vecinos de La Rioja Baja. Un chófer profesor, una mochilera que escribe y que lee, y una soñadora adorable que estremece el alma y da abrazos muy azules y muy rojos. Y Nerea. Me traigo (y me sigo llevando) nueve que han aprendido lo que es trabajar en equipo. Me traigo un regalo de tahúr en el bolsillo, les quiero. Me traigo mucho, me he dejado mucho, también. Y lo demás, pues: no sé. Como el éxito por el Tourmalet.
La vida.
d.
sábado, 26 de noviembre de 2011
26 de Noviembre.
De viajes, de días y de noches, de lecturas, de compañía, de la vida misma, de aprender juntos y por separado, de trenes de ida y vuelta, de casas y de casa, de etapas, de años, de confiar por encima de todas las cosas, de lenguajes, de construir, de poesía y de música, de lazos nuevos, de imágenes, de ilusiones de futuro próximo, de miedos pequeños, de ciudades nuevas, de geografía, de respeto y generosidad.
De amor.
Gracias
por estos tres años.
Nb.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Juan. Cántico fragmentado.
O vos, aves ligeras,
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores,
por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.
"Cántico espiritual", San Juan de la Cruz (versos 141 - 150).
[Cántico fragmentado]
Las aves bailan los valles del silencio rojo.
Liban el aire para silbar en el fuego divino
de lo Santo.
Amor de paso, amor de hombre, de mujer,
amor de Amar,
amor de Dios.
Y Juan se arranca el vestido
y mira al cielo
y grita;
pero
no queda pan en esta Tierra.
Y Juan adivina el secreto
de la puerta
del castillo
de cristal;
pero
se han caído al agua todas las llaves.
Y Juan golpea las paredes
en busca de místicas respuestas;
pero
la ira es una fiera vigilante
de palabras afiladas.
Y Juan se cansa y se duerme.
Dios con él.
Esposado.
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores,
por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.
"Cántico espiritual", San Juan de la Cruz (versos 141 - 150).
[Cántico fragmentado]
Las aves bailan los valles del silencio rojo.
Liban el aire para silbar en el fuego divino
de lo Santo.
Amor de paso, amor de hombre, de mujer,
amor de Amar,
amor de Dios.
Y Juan se arranca el vestido
y mira al cielo
y grita;
pero
no queda pan en esta Tierra.
Y Juan adivina el secreto
de la puerta
del castillo
de cristal;
pero
se han caído al agua todas las llaves.
Y Juan golpea las paredes
en busca de místicas respuestas;
pero
la ira es una fiera vigilante
de palabras afiladas.
Y Juan se cansa y se duerme.
Dios con él.
Esposado.
d.
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