domingo, 28 de diciembre de 2014

'Cause that's Christmas to me


Aquí la chimenea no quema, pero quema la niebla en los pulmones. Aquí no hay Papá Noel, pero hay Reyes Magos que regalan los trescientos sesenta y cinco días del año. Aquí los niños no juegan en la calle y papá y mamá no se besan bajo el muérdago, es mucho mejor aquí: se besan cuando quieren. Aquí también vemos la belleza de lo simple y echamos de menos a los que no están porque se fueron al aire o al agua o a otras ciudades invisibles o a la misma ciudad que la nuestra pero separados por fronteras, hoy por hoy, inquebrantables ya. Aquí también tenemos canciones en el corazón que tarareamos en silencio con el lenguaje del recuerdo de quién fuimos y velas que alumbran los senderos que serán nuestros para siempre. Al final, aquí también pasa así, el único regalo que la Navidad trae sola, sin que nadie lo pida, y que no falte, es el amor de la familia. Cada uno, con los años, y en diciembre, va aclarando mejor quién es la suya.

d.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Decid misa


DE MORTUIS NIL NISI BONUM

Decid que no regreso nunca a casa,
que me olvido de gente y de las cosas,
que llego siempre tarde al cumpleaños
de todos esos que mejor me quieren.
Decid que soy mordaz y caprichosa,
que poco me seduce y todo enfada,
que el sentido de mi humor brilla ausente,
que las noches son yermas a mi lado.
Decid que no sabré de casi nada,
que hablo de bobadas, de gentuza,
que impaciente, que terca, que insegura,
que jamás colmada anduve,
que todo es un buen plan para mi queja.
Decid que era imperfecta y testaruda.
Decid cuanto queráis (fin de la cita).
Pero nunca digáis que no fui buena.
d.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Crecer es aprender a despedirse*


Crecer es aprender a despedirse,
cambiarse de zapatos tras la lluvia,
trazar mapas ardientes de esperanza,
temer la enfermedad de los cercanos.

Crecer es inventar nuevas historias,
mejorar las palabras de otras veces,
perdonarse soberbia y desencanto,
limpiar las impurezas de mentiras.

Crecer es contemplar en el silencio,
sumar amigos pocos y mejores,
restar desasosiegos tras el llanto,

quedarse en paz con uno, uno mismo,
pensar cómo es posible la tristeza,
pensar por qué es efímero lo alegre.


d.

lunes, 22 de septiembre de 2014

sábado, 6 de septiembre de 2014

martes, 6 de mayo de 2014

Somos palimpsesto.


"Que el mundo es esa fábula siniestra / que cantaba entre dientes un idiota"
Enrique Gracia Trinidad.

Somos palimpsesto. Quedan las marcas, las arrugas, las cicatrices de las llagas. Borrón y cuenta (nueva) en una lista interminable donde qué oscuras son las rosas amarillas. Mordiendo sueño y suelo y sol y selva y Silvio, luego. Haciendo del papiro fuente que regresa en milagro la ceniza. No me enseñó la vida que todo lo podre se encarna. No me enseñó el amor que todo el amor se hace lugar común en el que velar la vela de tu barco, en el que arder hogar donde vivir en plural y gerundio la anagnórisis sin tener que preguntar ni a Catulo ni a Parménides.

d.

lunes, 7 de abril de 2014

Nueve años (de blog).


Ávila. Sábado, 5 de abril de 2014.

Nueve años en los que ha pasado de todo. 
Nueve años a propósito de los que no voy a decir nada.


d.

jueves, 20 de marzo de 2014

20 de marzo, día mundial de la felicidad

"Quiero hacer contigo 
lo que la primavera hace con los cerezos"
Pablo Neruda


E s t a c i o n e s

Vi tu rostro en la voz de lo que rezo y la historia de tu cuerpo, desde entonces. Son mis cimientos el lenguaje de la infancia: los niños nunca saben de elocuencia. Lo diario es el accidente de lo eterno, son las estaciones plenas de oscuro silencio. Vengo de un país que ya no puedo tocar donde algo, dentro de mí, se vuelve albero fértil más allá de la piel de las palabras. Este amor no es más que una golondrina que se posa en una isla imaginaria rodeando el centro sin tocarlo. Somos dos siluetas ardiéndose imantadas que sólo han venido a march(it)arse. Bésame si sabes quién soy. Y si te vas – que yo no quiero –, cierra despacio la puerta y alza, con cuidado, el vuelo.








Siempre nuestra.
Nb.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Buenos días, Retama.

Hoy me he acordado de una poesía que me enseñó mi abuela Paula cuando era niña. ¿Qué será que con el sol vuelven los recuerdos infantiles?

"¡Retama, Retama! La Virgen te llama / pa' que hagas la cama del Niño Jesús / que viene rendido de andar con la cruz. / Dos palomitas en un palomar / suben y bajan al pie del altar. / Tocan a misa, alzan a Dios, / besan la mano a la Madre del Señor. / Mira quién anda por tu cabecera: / los ángeles son, los ángeles eran / que traen a ese niño vestido de seda. / ¿De quién es ese niño? De la Virgen María. / ¿Dónde está la Virgen María? Hablando con San Pedro. / ¿Y dónde está San Pedro? Abriendo y cerrando las puertas del cielo".

miércoles, 19 de febrero de 2014

Adiós, Abuela.

Domingo, 16 de febrero.

Te estás yendo, 
Abuela. 

Termina en paz tu camino que todo está hecho, que todo está dicho. 

Abuelo te espera en el mismo abrazo de amor con el que aquí te estamos despidiendo (incluso cuando no hemos sabido hacerlo mejor y aunque no siempre hayamos comprendido, adecuadamente, tu soledad y tu tristeza). 

Cada vez que pensé o dije lo contrario, mentía porque claro que te quise, Abuela. 

Ojalá pudieras mirarme, reconocerme y hablarme. Ojalá pudieras tocarme. Ojalá hubiera más veces en las que te probaras mi ropa y mis zapatos, en las que me pidieras que buscara la aguja debajo del sofá, en las que me pidieras que te pusiera crema y más colonia, en las que me preguntaras qué tiempo hace hoy, en las que te enfadaras conmigo los domingos. 

Pero no, porque te estás yendo, Abuela. 
Te has ido.

r.




miércoles, 15 de enero de 2014

Anillos invisibles de Saturno.

"Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde" 

 

















más atoradamente, más sin meditarlo, más sin tiempo. Más sin tabúes. Y enmudece ante la inmensidad vacía de vacío donde el corazón se hace terco y se aovilla, progresivamente, oprimiendo tórax y pulmones hasta llegar a la punta de los dedos de los pies con los que se descubre el significado de palabras como deambular o relativo. Y el frío se cuela por los poros contados del cuerpo inerte que lo deshuella todo. Y la lluvia atenta. La conmoción se hace honda como un embudo que traga la poca luz restante como masa sucia condensada. La culpa se posa entre las uñas, entre los dientes, en la garganta volcánica que grita el silencio más bárbaro. Se escupen lágrimas a trompicones sanguinarios desde un estómago convertido en gelatina envenenada porque sólo la piel es de quien la habita y ahora y luego y siempre no la habita(rá) igual. Mientras, la presencia palpitante de los anillos invisibles de Saturno; pero, a veces, 

ni el cosmos más íntegro quiere decir 
Nada.

d.

lunes, 6 de enero de 2014

De cómo los Reyes Magos nos trajeron Sevilla.

La noche, los abrazos, las copas, el carmín, la mala música, la ida sin dormir, 

el jamón, la avería, el Guadalquivir, la Plaza de España, el parque de los del 27, la calle Sierpes, la proyección de luces de la Plaza Nueva, 

la campana, los naranjos, el olor a azahar y a agua limpia (y a caca de caballo), la Alameda de Hércules, el taller, el barrio de Santa Cruz y su blancura, Cervantes, la judería, el salmorejo, el hospital de Los Venerables y Velázquez y un anónimo de la ciudad, el legado islámico, 

el flamenco más puro, las risas, los gruñidos (dejaríamos de ser), el arte andaluz (y sí, me reafirmo, la paaarsimonia), la alegría, la altivez, la guía italiana, la manzanilla, la otra manzanilla también, las columnas, las ruedas de molino, los baños árabes, los mensajes en francés - inglés - castellano, el insomnio, los polvorones de Estepa, la poesía en azulejos de cerámica, 

el azul sobre blanco, los desayunos, las Setas, el Cristo de los gitanos, las bolsas del Lidl, los carros de caballos, la Catedral, los problemas, el patio de los naranjos, la Giralda, las rampas, el amor de los de adelante, las campanas, los baobabs, Don Juan y Doña Inés, la historia ficticia de Los que piden en las calles no son de Sevilla, las grecas, el Nomadejado, Sevilla a los pies, las berenjenas con miel, la tortilla rellena, la pringá porque no existe el no, las historias de niño, 

las no siestas, los pasteles del nosequé de la Buenaventura, la avenida de las Palmeras, los dos estadios, el amor de hermana, el agotamiento, el autobús, el taxi, las castañas asadas con sal, la calle Tetuán, el villancico rumbero, el pescaíto, las terrazas en enero, el sueño, las agujetas, la Maestranza, la arena amarilla, 

la oración, la devoción natural, los extranjeros, la muleta y el capote y la madre del toro que mató a Manolete, la puerta grande y la de atrás, Triana, el Mercado y la hija del tabernero (la Sandra), la virgen marinera y la de la ó y el mechero, la cerámica, las zapatillas, las cañas con limón, las duchas al mediodía, la lluvia, el viento, el tranvía, los nazarenos,

las llaves perdidas, el museo Arqueológico fallido, las olivas de chocolate, la Macarena, el Cristo del gran poder, los belenes, la precabalgata con niños negros y bandas de cofradías de Semana Santa tocando Había una vez un circo, 

los hombres y mujeres con nombres y con historias en voz alta, el circo de pulgas, los caramelos, las familias enteras, el rato que no hubo para ver a nadie, los sermones del de recepción, el vino, la fachada de la Fnac, la tele para dormir, las cenas reservadas, los postres, el vino, los hábitos de años, San Luis, las sillas plegables, los miarma (que sí, que también), la naturalidad de la religión, 

el barroco ostentoso, la última noche, el patio, el parking, el tetris de equipaje, el gps, la velocidad, la falta de, Extremadura, las nubes en el suelo, villa Marián, orujos y limones y un mousse mejor, recuerdos infantiles, una chimenea, el pantano, el anochecer, el fútbol los cuatro, la inconsciencia a salvo, la mejor casa de todas, los He vuelto, la llave de la habitación, los regalos, los zapatos limpios, la vuelta para otra ida, la noche de Reyes, los zapatos limpios, el amor de mi familia.

d.