sábado, 11 de diciembre de 2010

Nostalgias bobaliconas.

Cada verano durante las vacaciones de playa, un libro de Gloria Fuertes que me leía(n) antes de dormir la siesta. Era como la receta para ese rato en el que los adultos roncan mientras los niños se aburren. Tuve muchos cuentos de Gloria. Daba igual que me supiera lo que pasaba en los libros, siempre me reía en las mismas partes y siempre lloraba en las mismas partes. Pero Gloria no fue solo una poeta para niños, y esa otra cara de la moneda, la disfruto y la saboreo ahora más que nunca. Porque creo que la entiendo.

SIEMPRE CON LOS COLORES A CUESTAS: "No olvido cuando rojos y negros / Corríamos delante de los grises / Poniéndoles verdes. / Cuando rojos y verdes / Temblábamos bajo los azules (de camisa) / Bordada en rojo ayer. / Asco color marrón / Que siempre huele a pólvora. / Páginas amarillas leo hoy / Para encontrar a un fontanero / Que no me clave. / Siempre con los colores a cuestas. / Siempre con los colores en la cara / Por la vergüenza de ser honesta. / Siempre con los colores en danza. / Azul contra rojo / Negro contra marrón / Como si uno fuera Dalí o Miró. (De Mujer de verso en pecho, Madrid: Cátedra, 1996).

Además, no encuentro mis cuentos.
d.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Homenaje a Miguel Hernández. Presentación del nuevo número de la revista "El cobaya". Ávila: 9 de Diciembre.

Miguel Ángel García Nieto, alcalde de Ávila, dice:

"El Ayuntamiento de Ávila no podía permanecer al margen de la celebración conmemorativa del centenario del nacimiento de Miguel Hernández. Con tal motivo, hemos organizado un homenaje de poetas al poeta: lecturas, conferencias y una presentación, la del número de la revista El Cobaya, dedicada íntegramente al escritor de Orihuela. La importancia de su obra le sitúa entre los grandes de la poesía española. Voz poética de prestigio indiscutible, es la del oriolano una de las que más huella está dejando en los jóvenes creadores. El mejor homenaje que se puede hacer a un poeta es la lectura sosegada de sus versos. Desde la admiración por una poesía como la hernandiana, provocadora de un sentimiento profundo, nos sumamos a la celebración del centenario del nacimiento de Miguel Hernández que, dentro y fuera de España, se conmemora este año".

Mi padre, desde muy pequeña me leía a Don Miguel. Conservo con cariño una antología que él mismo compró: tiene el papel amarillo y está descosida y descolorida. Con él aprendí la verdadera idea de la miseria, del hambre (de pan y del otro, del de por dentro), del yugo, de la furia, de lo solos que estaremos, del sabor de la cebolla, del dolor con los otros; y es que, la supremacía humana es la capacidad de amar por encima de todo (de todos), incluso de las ideas políticas y politicalizadas. Hace poco, dije que Miguel Hernández fue poeta que supo hacerle el amor a la guerra. Gracias a la generosidad de José María Muñoz Quirós, maestro de algunas (y no pocas) cosas, estaré esta tarde en Ávila colaborando en la presentación del nuevo número de la revista El Cobaya, como homenaje al Poeta del Pueblo. Un honor.

d.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Conversaciones con Tormenta.

Tormenta escribe en su blog:

Fin de semana perdido
Mi casa / huele a cenizas. // He prometido / no volver a fumar. // Los fantasmas / no son muertos / me han pedido / besos de lata / y cenar conmigo. // Me han sajado / la carne viva. / Nariz. Vagina. / Ano. / Uñas / Yemas tiernas. / Sangre. // He muerto / retorcida, / en un orgasmo de pánico. // Me he pasado / la noche / en Urgencias. / Son azules / las manos de la afonía. // No es un sueño / esta metáfora. / No soy / frágil / soy mentira. / Estoy muerta.

Y una, que gusta mucho de réplica, y no se aguanta porque no quiere, contesta:

Tu casa, huele a cenizas porque el viento es tiempo. Prometes no volver a fumar pero decides, una y otra vez, sentarte sobre el vértigo. Tus fantasmas no son muertos, claro que no, algunos sobreviven siempre todas las navidades; y te piden besos de lata (de conserva, que conservas) y cenar en tu mesa para desquitarse de los restos de agosto de los bolsillos. Te han sajado la carne viva para seguir bebiendo respeto de tu boca. Nariz y cuello. Vagina y útero. Ano y nuevo año. Uñas y yemas tiernas que no tocan. Sangre. Sudor. Y lágrimas. Pero pocas.

Mueres retorciéndote en un osgasmo de pánico porque, en el fondo, lo que quieres, es que las noches sigan cupiendo en ceniceros. Por eso el frío sigue provocándote tos y las manos se te vuelven azules y afónicas como las uñas y las yemas tiernas que no tocan. No es un sueño esta metáfora, no: es que es absurdo el invierno. Como una puerta de emergencia desde el otro lado. Ni eres frágil, ni mentira, ni estás muerta. Es solo que hay mucho idiota ahí fuera.

Entonces, sueñas que te caes por la escalera. Y te despiertas queriendo rezar en el silencio rojo.

d.

p.d. gracias, por ser inspiradora.

domingo, 24 de octubre de 2010

Nada(r) en la orilla.

A propósito de “Nadar en la orilla”.
Tras leer el artículo de Ray Loriga, me abordan muchas preguntas: ¿La educación como medio / proceso o como fin / producto? ¿Cómo ser autónomos sin gozar de autonomía? ¿Cómo confiar sin que nos den confianza? ¿Cómo nadar sin querer tender la ropa simultáneamente?

Somos jóvenes educados en valores y formación. Hemos tenido grandes comodidades de las que muchos de nuestros padres no han gozado. No hemos vivido una posguerra ni hemos salido a la lucha de buscar la playa bajo los adoquines; pero pensamos en lo que nos gusta y en lo que no queremos. Porque pensamos. Y en este caso, además, hemos decidido que queremos ser docentes: colaborar en el proyecto académico y personal de las generaciones venideras; aunque a día de hoy no tengamos muy claro cómo, lo importante es que queremos. No me parece descabellado tener miedo, creo que el miedo ayuda a la prudencia. Puede que nuestra confianza en lo que somos (o seremos) y en lo que hacemos (o podemos llegar a hacer) se tambalee; pero es que, efectivamente, y como dice Loriga, se está alargando nuestra salida a escena. Me parece que la sociedad nos sobreprotege para luego, enseguida, pedir cuentas de lo que hemos hecho de forma autónoma.

Nos pasamos la vida intentando entender el gran teatro del mundo: primero, desde la butaca (en el seno de nuestra casa); luego, adquiriendo altura (ya en la escuela); más tarde, entendiendo los mecanismos que enriquecen el espectáculo (estudios superiores); después, ya entre bambalinas, vamos viendo cómo lo hacen otros directamente (en el máster con los profesores; en las prácticas que haremos); y ya, por fin, llegará el día en que salgamos a escena con papel de personaje secundario (haciendo sustituciones o interinidades) o como personaje protagonista (cuando consigamos nuestra plaza).

O a lo mejor nos quedamos en el camino. Lo cierto es que creo que se nos cuestiona más de lo que se nos valora.

Pero como Ray Loriga concluye, “de quienes son más capaces a lo mejor de lo que piensan de alejarse ya de la orilla aun a riesgo de ahogarse”. Creo que estamos más preparados de lo que pensamos. Creo (y quiero pensar) que nosotros somos de éstos. Porque me parece, que así nos sentimos. Y a ver qué pasa cuando se dé el pistoletazo de salida porque esto, no es una carrera de velocidad; sino de fondo y de obstáculos.

d.

jueves, 14 de octubre de 2010

Ya sólo queda uno.

Cápsula. Quince minutos en bajar. Quince minutos en subir. Luego van apurando hasta nueve. Los seis rescatistas abajo. Minero subiendo. Suena la sirena. Lo relatan como en vivo. Llega la ambulancia que lo conducirá al hospital de La Regional. Aplausos y silbidos. Sale de la cápsula. Cantos de guerra para la vuelta a la paz. ¡CHICHICHI, LELELE, LOS MINEROS DE CHILE! Chile en los ojos del mundo. Abrazos. Todos juntos. Campamento Esperanza, como su hija la que aún no conoce. La tierra los encerró y de la tierra los liberan. Los 33. La misión está cumplida. Ya sólo queda uno: el capataz. El líder se va haciendo. Y yo no puedo dormir.

d.

lunes, 4 de octubre de 2010

"Y no olvides que me debes un viaje hasta el espacio y un par de borracheras para vomitar los años"

Es escuchar esa canción y me entra subidón nostálgico del que no molesta por un rato. Lo que dice la Señora Rae sobre "transición" a mí no me termina de convencer, así que mejor cambiamos de palabra; ¿pero cuál? Si es que. Demasiadas horas de clase y trabajo aturullado, menudo inicio de curso (no se ha dado pie con bolo ni a propósito): he escuchado a psicopedagogos (que no juegan a los gogos ni a los tazos en el patio del castaño, ni les molan los gogós de discoteca en sesiones light; pero teorizan sobre casi todas las cosas que tienen que ver con niños y niñas y adolescentes y adolescentas comprendidos - o incomprendidos, vaya usté a saber - entre los 6 y los 17) hablar muy convencidos sobre la situación actual de la educación utilizando acompañamientos tan TAN como: individualizada, de calidad, integral, tic (tac), toc (¿tuc?), obligatoria, integral, abierta, sociedad, padres, política, sistema. Mejor paro. Paro en aumento (¿o es un cuento?) y la huelga, un fracaso, claro. Tan claro como el agua. Después de todo, me está encantando (de 'gustar mucho' no de 'obnubilar') el máster. Tengo claro lo que quiero más que nunca. Mamá, quiero ser d(o/e)cente.

Los rusos jugaron sucio y los árbitros no pitaron ningún pasivo. Natalia Millán en el papel de Carmen, deja claro que, en esta ciudad, Delibes es un grande como la copa de un ciprés. ¿Te ha gustado más que Lola Herrera, hija? Y sin darme cuenta, he hecho literatura comparada: del aula a la vida cotidiana, como dice Indachu. Ni más casc(á)ras. Para Literatura y mal, he optado por el canibalismo de Lecter, a ver(ter) ideas. Y así, pensando en tener listas de alumnos (no sin antes llevarme unas voces de algunas hienas llenas de mal - humor - ) para preparar algunas cosas, se ha pasado Septiembre. Y queda menos tiempo para pensar en qué y dónde si. ¿Qué pasa cuando uno desea irse tanto como quedarse? Aquí se está muy bien; pero tengo deseos de ir a otros lugares. Y leer en jardines con bancos de madera y césped muy verde y hablar sobre cómo nos ha ido el día y reirnos y reñirnos y decir otra vez que mañana dejo de fumar.

Pues eso, que las cosas van cambiando mucho. Que Cris se queda cuatro años para investigar, que Alba y Sebas siguen intercambiando aviones igual que Rubén y Fani que seguirán viajando en ave, que Luci y Malbana se van descubriendo los jardines, que Evita y Diego piensan en Iowa, que Peter está a punto de mudarse a Vigo, que David se vuelve a Buenos Aires y Marina se queda en Sevilla, que Pepe se ha doctorado (sin secretos), que Menta planea Alemania disfrutando de Madrid, que Carmen vuelve de Jaén para quedarse, que Paraísa combate tristezas con David que es su alegría, que Almu y Dani no terminan de decidirse, que Eva y Javi vuelven a currar y a estudiar. Que tú estás contento y yo contenta (contigo) estoy. Sensaciones encontradas en (e)tapas que se cierran herméticamente para que se abran otras. ¿Cómo se pinta? Tengo todos los matices dispuestos.

Para Zanahoria y Yirko y Car que están en otro lugar del mundo experimentándo-se.
d.

martes, 7 de septiembre de 2010

Los 10 filo-mientos de la Ley de Menéndez Pidal (entregados en un monte entre Al-Andalus y San Millán de la Cogolla).

01. Amarás a la Rae sobre todas las cosas y al María Moliner como a ti mismo.
02. No tomarás el nombre de Chomsky en vano.
03. Santificarás los fonemas.
04. Honrarás el latín y la historia de la lengua.
05. No pondrás faltas de hortografía.
06. No cometerás actos filológicos rancios ni corrregirás.
07. No plagiarás.
08. No usarás falsas traducciones ni parafrasearás.
09. No consentirás extranjerismos ni esnobismos impuros.
10. No codiciarás las publicaciones ajenas.
 
d.

jueves, 12 de agosto de 2010

Egoísmo razonable.

<< Para poder decir "yo te quiero", primero hay que aprender a decir "yo" >> , decía Ayn Rand. Sostenía también que el ser humano debe elegir, a través de la razón, sus valores y sus acciones; así como aludía al derecho individual a la existencia sin sacrificio y sin sacrificarse, puesto que nadie tiene derecho a elegir por otro o a imponer ideas valiéndose de la fuerza. Egoísmo razonable, lo llamó.

Podríamos resolver el asunto - como bien apuntó Lara - aludiendo al << carácter enclítico del pronombre en posición de sujeto >> , pero no se trata de eso. Llevo meses leyendo eslóganes del tipo: somos lo que comemos; somos lo que leemos; somos lo que escribimos; somos lo que vestimos; somos lo que pensamos; somos lo que escuchamos; somos lo que queremos. ¿Lo que queremos? ¿O lo que nos dejan? El pasado nos ata, el presente nos inquieta, el futuro da vértigo. Y todo desde un yoísmo aterrador. Nada de somos, soy. Porque yo lo valgo. S-O-Y. Y aquí incluso alguno podría comentar el origen de esta primera persona; pero mejor lo dejamos, que ni las analogías formales ni el leonés nos interesan justo en este momento.

Juan Ramón decía << Hoy lo de hoy >> ; pero eso, hoy por hoy, es prácticamente imposible. Este mundo obliga a la proyección desde que uno se levanta hasta que uno se acuesta. Cada día uno tiene que pararse a reflexionar en qué, en cómo y en para qué. A los días les faltan horas y muchas de las que tienen se van en esa necesidad de control; eso sí: hay que tener en cuenta, como principio número uno, no ir más rápido de lo que se puede. Porque todo no puede ser aquí y ahora. De hecho, muy pocas cosas pueden.

El famoso << Vuelva usted mañana >> de Larra. Eh, pero si viene usted mañana, ya se le ha pasado el plazo; y si viene ayer, no se adelante porque las cosas de palacio van muy (pero que muy) despacio. Y con todo y con eso, debemos mantenernos firmes, dado que el camino escogido requiere paciencia. Y perseverancia agotadora. Eso sí, lo de pisar al compañero, que sea disimuladamente, por favor, no vayamos a dejar huella en su nariz. Y es entonces cuando también uno se plantea hasta donde es capaz de llegar sin faltar a sus principios (éticos, morales, cristianos, budistas o chiripitifláuticos) y cuando se da cuenta, también, de que los que se los saltan, llegan antes. Entonces llega el momento de elegir si ser liebre o tortuga.

Requiere, todo esto, capacidad de control. Y aquí, volvemos a Ayn. Derecho individual a elegir un ritmo aunque el mundo arrastre, aunque la sociedad exija, aunque los demás superen y nos pasen y sean mejores o simplemente lo parezcan o nos los parezca a nosotros. ¿Cómo se mide que alguien tiene mejor vida y mejores planes que uno? ¿Hay un canon? ¿Cómo decidimos que el de al lado es más feliz? ¿Y en qué momento? ¿Hasta qué punto nuestro pasado nos influye? ¿Somos lo que somos o lo que fuimos? Aunque queden cenizas, ¿podemos decidir cortar con lo anterior y enterrarlo? ¿Y empezar de nuevo?

<< La felicidad se debe a todo lo que te ha querido y a todo lo que te ha dañado; los recuerdos seguirán siempre haciendo daño, pero nos servimos de ellos para no cometer los mismos errores >> , dice Mir. Para no cometer los mismos errores o, bueno, al menos, para intentar no cometerlos. Es un orgullo ser capaz de visualizar todo esto y por encima de todo, sentir orgullo de quién es uno hoy. Y de cómo y de con quién sin olvidar de dónde viene.

<< Critón, le debemos un gallo a Esculapio. Paga mi deuda y no la olvides >>. Me contó Lux que éstas fueron las últimas palabras de Sócrates justo antes de morir. Y así es como quisiera entender los días: recordando lo que fuimos en su justa medida y ajustar cuentas sin dejar pendiente y sin olvidar del todo, para que sirvan. Por los daños paliados. Y por las personas y sus hechos. Y por el pasado que cada vez pesa menos porque lo verdaderamente importante es lo que pasa en el momento presente. Se trata de la reconciliación con antes para la paz de ahora sin negar la responsabilidad y sin culpa ni culpables.

Porque creo que: Somos lo que somos. Porque nadie preguntará cuánto se tarda ni cuánto hemos tardado. Porque lo importante es llegar. Así, elijo yo. Ser tortuga. Con el caparazón semiblando (para eso están las pastillitas de calcio); y, con regularidad, una pizca de plancton de egoísmo razonable.

d.

lunes, 26 de julio de 2010

Mi nieto lleva rastas. Pero es que es un modernista.

Dumbo es el ejemplo pefecto para estudiar el psicoanálisis freudiano; aunque nadie se haya atrevido a intrepretar sus propios sueños. Miguel Hernández explica como nadie el desafío y enseña a sentir qué demonios es una guerra de muerte y de miseria. Michael Jackson se preguntaba cada noche cuánto le querrían si le hubieran ido peor las cosas: lo que las apariencias revelan. Frida Kahlo tenía permanentemente el ceño fruncido y casi nunca se enfadaba: pensaba que siendo flor, habría molestado menos. ¿Acaso vendrán tiempos mejores (para la lírica)? Alberto Contador negocia dejarse ganar: timo de trileros bronxeros. Si Lope de Vega fuera un hombre del siglo XXI, habría salido en el Hola y Elena Osorio habría sido portada de Interviú. Santa Rosa de Lima se autoflagelaba porque le sobraban las ganas y le faltaban las estrategias. Y mientras por la radio habla Julio Aparicio, una se pregunta si todos los toreros creen en Dios.

Un señor hablaba con otro señor de la nula importancia de las apariencias mientras explicaba que su nieto llevaba rastas pero que es que era un modernista. Acabáramos. Mientras, otro señor explicaba a un grupo de señores y señoras (niños y niñas) lo que significa "beberse hasta las heces". Es una metáfora, aclaró. Menuda cagada.

d.

domingo, 13 de junio de 2010

A propósito de Lavoisier.

Química y literatura no son disciplinas tan alejadas. Hace algunos días, una persona sabia me decía que nada cambia; ay de mí, menos experta, pensaba en una canción de Fito Páez con el mismo juego. He salido a pasear: he ido al barrio en el que vivimos hasta que cumplí los nueve años. Es como si nadie se hubiera atrevido a tocarlo desde entonces. Faltaba un cartelito aclaratorio que narrara mi visita: "15 años después". Todo seguía igual pero distinto: la piscina, la parroquia de maristas, el colegio, el parque. He mirado fijamente las ventanas de nuestra antigua casa y las he repasado con acierto: el cuarto de mi hermano, mi cuarto, la galería de la cocina, la habitación de mis padres y la terraza del salón. Una mano sacudía un trapo del polvo. Ha sido de lo más raro. He sentido que me habían pillado. He vuelto a casa pensando en los días de catequesis, las bolsas sorpresa de veinticinco pesetas del kiosco de Tinín, la tienda de Beatriz con botellas de cristal de fanta que había que devolver para reutilizar y el bolígrafo de mil colores que me regaló el Padre Ismael al que le pregunté muy seria y muy convencida el número de hijos que tenía, claro.


Dicen que Lavoisier es considerado el padre de la química moderna porque revolucionó la ciencia en el siglo XVIII. Yo no tengo claro si los poetas que salen en el dominical han revolucionado la poesía del siglo XXI; lo que tengo claro son dos cosas: que están guapísimos con esos trajes de alta costura y que me faltan muchos nombres. En resumen, tengo la idea; pero no tengo las palabras. Como cuando Ismael me dijo que todos eran hijos suyos. Un lío.

d.

domingo, 30 de mayo de 2010

Las rubias no somos tontas.

Las rubias no somos tontas, hacemos de rogar nuestro profundo y reflexionado conocimiento. Las rubias no somos tontas, tanteamos quién es el (sol) que más calienta. Las rubias no somos tontas, llegamos tarde para que anhelen nuestra inimitable presencia. Las rubias no somos tontas, leemos la Vanity Fair y miramos la Cosmopolitan porque es lo que más nos recuerda a literatura y otras artes. Las rubias no somos tontas, somos solitarias y así nos ocupamos en exceso de la vida de los otros. Las rubias no somos tontas, no tenemos amigos porque nuestro tiempo libre lo dedicamos a alimentar a nuestra víbora (interior). Las rubias no somos tontas, vamos a misa los domingos para guardar la reputación de nuestros pequeños pecados. Las rubias no somos tontas, pero nos encanta parecerlo: tenemos una cara de sorpresa preparada con onomatopeya y todo. Las rubias no somos tontas, (pero) es queee... disimulamos fatal porque somos siempre super sinceras.

p.d. a propósito de un chiste tan malo como la rubia.

d.

domingo, 16 de mayo de 2010

y me he dado cuenta de que todo son limitaciones y estoy de las metáforas de veinte duros hasta los huevos nos creemos más listos por escribir de sentimientos profundos y universales mientras el puto país atraviesa una crisis de cojones que parecía no ser para tanto y nos creemos que hablamos libremente de todo y no tenemos ni jodida idea de cómo demonios nos sentimos porque no sabemos dónde coño vamos a terminar cuando acabemos de estudiar a lo mejor nos toca emigrar y seremos inmigrantes como los sudacas o los moros aquí o los chinos y ya verás la risa y luego hablamos de integración social y de hiyabs y de crucifijos en las paredes no tenemos perspectiva ninguna porque qué nos importa a nosotros si disminuyen los sueldos o si condenan a noséquién y qué más da que unos hagan política de tierra quemada o demagogia y otros mientras la caguen intentando salir de ésta si ya vendrá otra eso sí mientras tanto esperamos a ver qué pasa que no será para tanto hombre y nos seguimos mirando un poco el ombligo mientras los egos no nos entran por la puerta y lo del amor al arte ni mencionarlo

compra vende gasta hipotécate alquila presta pero poco estudia trabaja y estudia más haz un máster o dos que ese no acredita para doctor oposita muere en el intento y mientras vete a otro país vuelve inténtalo otra vez lee escucha vota escribe sigue leyendo deja de escribir métete en política salte antes de que sea tarde fuma bebe enferma muere o no todavía encuentra un trabajo jódete mil horas que para eso te has formado ten miedo vuélvete a joder mira más allá de tus narices

p-i-e-n-s-a

(que como dice adri, todos somos MONSTRUOS (de los malos)).

d.

jueves, 6 de mayo de 2010

Vamos a ponerle banda sonora a este jueves.







Enhorabuena, Marcos Sacristán.

Es un orgullo que haya salido elegido. Ha demostrado que merece confianza. Y nosotros, los estudiantes, nos lo hemos creído, era la única esperanza. A ver qué hace. Tenemos nuevo Rector de la UVa. Eso sí: en Filosofía y Letras nos quedamos sin Decano: Luis A. Santos formará parte del equipo de vicerrectores que elegirá Sacristán. Y yo, me alegro, después de todo. Una aprende que la política universitaria no es tan sencilla y que el politiqueo, es otra cosa muy distinta. Y eso, no dura. Ya lo hemos visto todos. Muchos cambios en muy poco tiempo; pero la sensación es satisfactoria. Hoy me da la gana decir que estoy orgullosa de la Mesa de Representantes de Alumnos de nuestra Facultad. Y del equipo decanal del que formo parte todavía. Y me alegra que, salvo excepciones muy concretas (que se quedan "triste(s) y sola(s)" como dice la canción tunera), todos los grupos claustrales (ADDE, Alternativa Universitaria, MAS Universidad y AJIO) hayan demostrado capacidad de trabajo, seriedad y compromiso con sus ideas; comulguemos con ellas o no. Ahora es un camino nuevo para la mejora, la reflexión y la coherencia. Un camino nuevo para todos. Y la elegancia y la honestidad, señores, no las perdamos de vista, que nunca sobran.


domingo, 11 de abril de 2010

A la romana

Calmar. Clamar. ¡Clán! Calamar. Cala de mar. Márcala. Mal. Clan. Mal clan. Mala. La Mala. La mar. Lar. Cal. Laca. Calar. Alarma. Armarla. Arma. Cam. Car. Ram. Rama. Amar. Ra. Ar. Al. Cara. A la cara.   

d.

domingo, 4 de abril de 2010

Trivial.

Pero si es que luego siempre se arrepiente. Jugar al Trivial con ellos, no se puede. Saben mucho más, demonios: aunque mantiene su teoría de que se han estudiado las preguntas en alguna hora muerta. Que no es sabiduría, que es erudición, dicen muy alegremente. Que no, hombre, que esto es de leer los periódicos, ver la tele y escuchar al personal, también postulan. Pues vaya gaita, piensa. También lee el periódico y ve la tele y escucha a los demás - incluso cuando no le interesa mucho -; pero eso sí, tiene una memoria mucho más privilegiada en cuanto a fugacidad que la de un pez de feria: menos puf (o más). A esto no le gana nadie. Con eso, se lleva tooodos los quesitos. ¡Hasta el naranja! 

Ojalá las preguntas que se hace - que son todas las del mundo casi todos los días - se dividieran por colores, o fueran una cuestión puramente memorística o de lógica relacional o de descarte estadístico. Porque aunque sepa que se van a repetir - antes o después - y hace el esfuerzo, se requeteolvida, oye. Y luego se siente fatal porque pierde. Pero siempre quiere volver a jugar. Porque le encanta: siempre aprende algo. Algún día llegará al centro y tendrá que acertar la maldita tarjeta entera. Incluso la pregunta naranja. 

d. 

 

lunes, 29 de marzo de 2010

Marzo se me antoja acumulado.

Sara y el acento andaluznórdicoparisino y las reflexiones compartidas: al que no le guste, que no mire. El Señor de La Curva y su regalo: gracias, gracias, gracias. El Señor Sin Corbata, como siempre: soy poeta porque el mundo me ha hecho así (pero solo a veces); y Eme tan todo desde el otro lado: a ti sí que te quiero. Ce con el gigante de vida nueva de Iván: de sus ojos. Niña Menta y los tequilas: con limón y sal. Alba y los ronmieles y su casa azul y su "vos esperáme allá": el amor no tiene kilómetros que valgan, tú ya lo sabes. Cris y Evita y Paraísa: ellas. Y los croissants con chocolate de Diego: habrá que ir a verte a Finlandia. La emoción de María y el power point de Supiot: buen trabajo. Las improvisaciones de Marina y de Merino. Adri rompedora: pasando de los títulos. Marcos y sus gotas que gotean: me debes un autógrafo. Raquel y Noe aprendiendo, disfrutando. Rebe fugazmente constante: ¿cuándo hacemos un rastro? Peter y su profesionalidad con Roger Wolfe: la excepción. Nacho y César y el speed dating. Pablo Moro y mis recuerdos de hace ya algunos años. Pilar escuchándonos leer. Y Belén y Castán. Fermín Herrero: qué de cosas me gustan de este hombre. Lena Sinais y la majestuosidad y el libro de Macarena Trigo que le robaron a Edu. Miranda July y sus caras en la pared. Y Javi más cerca todavía: gracias, amor, por entenderlo importante. Poesía y personas: otro Versátil.es más.



Lectura en la Biblioteca. Maeve y su autenticidad. Rodríguez Tobal y lo increíble. Alberto y su elegancia con saber estar y unas gotitas justas de humildad por (el) Miguel Hernández. Los amigos surrealistas gafapasta y las cerves de apenas dos tragos. Mis progenitores orgullosos. Gonzalo y su balada triste de Bob Esponja. La ida. Y la vuelta. Y las vueltas que da la vida. La vida cuando da vueltas. Zamora no se ganó en una hora, pero nos la metimos en el bolsillo en un par (y con un par).



Se va Miguel Delibes y se nos pone el mundo un poco oscuro: mi abuelo me leía un cuento de pájaros que no logro encontrar. Las calles se abarrotan de ganas de decirse cosas, pero a lo mejor es entonces un poco tarde. Hay que volver a leerlo, (dicen) ahora que (en) la vida nos ha pasado un poco más. Y eso sí: que Valladolid estuviera triste, no significa que Valladolid sea triste, que hay periodistas muy pesados que no saben lo que dicen.



La muralla ha pactado: no me deja contar tanta paz como allí hay y tengo y me das y me dejas darte. Donuts de chocolate y latín y de latón son los contendedores de reciclaje en los que tiramos las bolsas de basura que nunca contamos. Santa Teresa y un sentimiento del que tú te ríes, pero te perdono: desde luego, sabes mucho más que yo. Ávila se hace más grande contigo y siempre está bonita.



Además de todo esto, el Pevafersa ganó al Ademar en casa (y sí, estaba el alcalde) y bailamos con la camiseta amarilla de gritar y descargar adrenalina (ya nos quedó claro algo que sabíamos: El Bierzo is different). Desde Logroño ha llegado una noticia de nueva antología no sé para cuándo. Los parciales han ido muy pero que muy bien: ya solo queda media asignatura. He descubierto que no he olvidado reír a carcajada limpia aunque a veces vuelvan los fantasmas cuando una deja ventanas abiertas (gracias, Pequeño Resto Sintáctico). He aprendido también lo que es la risa sarcaucásica (del sur del Cáucaso, claro). Ando sacando gusto a hacer largos antes de comer, para que las vértebras no protesten. Y aunque luego (le) vuelven las pastillas para la tristeza a la hora de la merienda, nos han cambiado la hora para aprovechar más la luz. ¿Cómo no voy a tener yo esta cara? Oye, Muñoz Quirós es un tipo encantador. Luego, vienen los libros sin multa y el café en Gran Vía antes de ir a francés. Petit Andreé, mange le poulet! Luego, alegría. Y luego, también.

Ha sido un buen marzo.
d.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Dentro de un libro muy viejo.

"Quisiera, y no quiero querer lo que quisiera; quisiera ser solo trabajo, ser aquello que emprendiera, ser lo que debo ser para no ser lo que otros quieren que sea. Si en mí hay libertad, si en mí hay un alma entera, ¿por qué tengo que sentir a medias? ¿o es que yo no soy yo y tengo que ser lo que otros quieran? Un deseo yo tengo y es ser como yo quiero y Dios quiere que yo sea; que si mi alma es de Dios ante Él no puedo obrar a medias, dejando que mi barca se quiebre en la ladera, habiendo un mar intenso de bondades eternas, de virtudes honestas, de paz, de amor, de fe, de alegría sincera donde reluce el sol y el cielo en él gobierna.

Y quisiera como yo quiero querer, pensar, ser, para que Dios supiera cómo soy, queriendo muy de veras tan solo a mi manera; pero es así la vida, que la hacemos queriendo lo que sea sin pensar que en eso no está lo que queremos, haciendo muchas veces de nuestro cariño una guerra, dejando hacer aquello que nuestras prisiones impusieran, sin dejar que la bondad y la nobleza y la sinceridad nos reprendan, mezclando el bien con el mal; y así nos dejamos prender en sus hogueras, y siendo mitad bien y mitad mal, hacemos de nuestro bien una vileza, y así pensamos saber más; pero no, porque la ignorancia a veces es pureza, y la pureza es santa para el que la entienda, para el que la ame, para el que la sienta. Que el fuego de la vida por muy poquito empieza. Por eso yo quisiera querer a mi manera sin que otros me mandaran querer como quisieran, que el amor nace por sí y no le hacen las guerras, que el amor es sagrado para el que lo entienda y yo entiendo que soy amor por dentro y por fuera. Un pensamiento. F.S".

Ayer, dentro de un libro muy viejo, encontré este papelito que decía así.
d.

domingo, 7 de febrero de 2010

¿Pero todavía no te has enterado?

Las jotas quietas. Las aortas tiesas. Las focas lerdas. Las botas yermas. Las pochas siestas. Las gotas rectas. Las horas lentas.  Las locas jetas. Las sosas serias. Las olas muertas. Las rocas necias. Las rosas sueltas. Las pocas perchas. Las cotas viejas. Las sotas cerdas. Las bocas secas.

Que tiene que rimar, hombre.
d.

domingo, 24 de enero de 2010

Historia de la lengua.

igual que del agua queda el vapor y del pan, las migas; igual que de la tierra, los granos en las estrías; igual que de las uñas queda el sabor; y de los ojos, las astillas lloradas de madera podrida; de la piel, los pretéritos indefinidos tan nítidos; de los números, el calendario de los años por cumplir cumplidos; y del mundo, unas canciones que (w)au-guran contarlo todo; de los dientes, los trozos de lengua mordida y envenenada; que de los buenos gestos queden analogías; y de los errores no se gasten las disimilaciones. que del dolor quede solo haplología y el miedo se apremie con prótesis; que la inseguridad se esfume con síncopas y apócopes; que de alegría se llene todo con epéntesis y tengamos (siempre) (cojones) para alguna paragoge.
d.

domingo, 17 de enero de 2010

Once balas.

Once balas en su cuerpo que un señor viejo disparó sin piedad cuando estaba en la cama recuperándose de una gripe, o algo parecido. Una iglesia y algunos buenos cristianos de por fuera, dentro, y algunos gritos de falsedad y quejas, fuera (y dentro también). Una cárcel, donde estaba otra ella, en una celda a la que sólo se podía acceder con un paraguas negro amplísimo que evitaba no sé qué ondas para no ser descubierto por las cámaras de seguridad, y ella tenía que salvarla; pero su teléfono móvil no funcionaba. Una y otra vez. Una y otra vez. Las fiestas de su pueblo con fajines coloreados y toros en febrero convertidos en su salvación y su hermano mayor apoyándola como nunca. Seguía teniendo once balas en su cuerpo y dolía. Lo primero que ha hecho al despertarse es ir al espejo y mirar las once balas convertidas ahora en once cicatrices. ¿Alguien explica cómo seguían ahí y por qué aún dolía?
Yo no tengo los originales de nadie, apunto.
d.

viernes, 15 de enero de 2010

Sobre ruedas.

Aprendí a patinar con unos patines que no eran los míos. Aprendí a montar en bici con una bicicleta que no era la mía. Aprendí a conducir con un coche que no era el mío. Pero no tengo una vida prestada con la que aprender a vivir la mía.

d.

lunes, 11 de enero de 2010

Humo(r) rojo.

Terminaba mi dossier de géneros literarios - que incluía una reseña sobre su librito de poesía - cuando he recibido la noticia del nacimiento de Iván. Ce ha sido mamá. Hoy me siento un poco tía.
d.
Humo(r) rojo Celia Prieto Mazariegos. Espacio de humo. Ediciones Librería Cálamo. Zaragoza, 2008. ¿Qué es lo que espera uno encontrarse en un libro de poesía moderna? Etiquetas no, gracias. Desde luego, verso, rima, metro y ritmo, hay. Y más cosas, porque Celia de esto, sabe mucho. De sabor y de saber también. Celia Prieto Mazariegos es una encantadora mujer que ubica su nacimiento en una fábrica de chocolate y sus interminables horas de trabajo tras la barra de un bar de un lugar ciertamente oscuro llamado el Lagarto: bien podríamos explicar, así, el sabor agridulce de los besos que reparte a través de los versos. Debuta con este Espacio de humo apadrinada por un agente editor de la poesía actual de primera fila, Ignacio Escuín Borao, y mimada por una de las librerías más especializadas de la capital maña, Cálamo. El librito nos da pistas desde su portada, y es que el título es minúsculo y el nombre de Celia, puede parecer desmesurado. Pero es que, señores, es a Ella a la que nos vamos a encontrar en todas y cada una de las composiciones. En todas y cada una de las composiciones se toca el poso de haber escuchado música de autor español canalla como Joaquín Sabina y música de trovador contemporáneo hispano como Silvio Rodríguez; en todas y cada una de las composiciones se acerca uno a Borges y a los cuentos de Andersen y también a Pirandello y a algunos clásicos; y, en todas y cada una de las composiciones, asiste uno a una ceremonia de respeto e influencia delas clases universitarias del profesor Javier García Rodríguez. No sobran los datos, porque Celia es mujer de agradecimiento y en esta primera obra realiza un repaso biográfico sin querer queriendo. Bar woman que observa, que piensa, que intuye, que preve, que conoce y que no puede / sabe / quiere vivir sin compartirlo, sin transmitirlo. Los poemas son breves, concisos, bien escritos, imprevisibles y ordenados dentro del caos en que se ubican, con sorpresa final que deja espacio (de humo) a la búsqueda. Hay en ellos enumeraciones y juegos de palabras, filosofía de la calle, de la vida, mirada de la infancia en absoluto infantil, tristeza por fuera y por dentro, soledad y locura que cura. “Yo vengo de otro mundo”, empieza. “A veces me diluyo en una copa”, continúa. “Del tiempo, ¿qué nos queda?”, se / nos pregunta. “Está prohibido entender”, increpa. “Un tesoro muy grande y ya nunca jamás”, termina. Es entonces, cuando entendemos, que el Espacio de humo de Celia es un espacio de humor rojo, de líquidos vitales que fluyen y que nos cuentan la vida en forma de poema sencillo – que no simple – y pequeño – de breve, no de corto, que da para mucho –. Apto para mayores de edad (de espíritu) dispuestos a ser niños y jóvenes para siempre.

Rut Sanz Montaña.

martes, 5 de enero de 2010

Volvoretas mágicas.

No me encantan las vacaciones de navidad. A casi todo el mundo se le pone una amabilidad espútida y uno echa de menos a gente que ya no está - por la razón que sea - y mentalmente hace, sin querer queriendo, esos horribles balances donde se engloba la vida de un año entero - 365 días con sus días y con sus noches - en una lista que cabe en un papelito minúsculo que luego quema después de las uvas. Yo también lo hacía, sí, vale. La otra cara de la moneda es que han sido días muy bien aprovechados en un amplio sentido. He aprendido a mirar desde más arriba. He renunciado a mis dotes de pitonisa futuróloga. Y más cosas. Así que, para empezar bien el año, le doy las gracias a Niña Menta por las volvoretas mágicas y por esta canción. Y como he sido buena, hoy me acostaré pronto. Felices Reyes Magos para todos.
d.