martes, 26 de febrero de 2008

Un abrazo.

El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquiera los reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.

El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago.
Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo. "El diagnóstico y la terapéutica" en El libro de los abrazos de Eduardo GALEANO.


Gracias por los tan sólo.
Y por más cosas.
d.

sábado, 16 de febrero de 2008

Llévame donde no haya luz.

Calla. Calla para convertir el silencio en cómplice, para saber si el eco existe: que el vacío a veces grita. Las llaves no dan siempre la solución correcta - ya ves - y las palomitas de colores son la única aventura del último viaje que nos queda. La flor de pascua cuenta estaciones en amarillo y el signo igual habla sin usar la palabra matemáticas, en un mundo donde un mimo grita ¡bravo! tentando a la muerte, pactando con la suerte.



d.

lunes, 4 de febrero de 2008

Lo que dije.

Respuesta a los Customizados de Dama Atómica:



Resignación consentida. Cada día me parezco más a mi madre. Y no me atrevo a pedirme una Erasmus donde nadie me bese en la frente por las mañanas. Quiero irme a Lisboa porque sé hablar en francés. Me asusta el pasado y me fabrico un escondite debajo del flequillo. Me gusta lo que soy mañana, aunque no me es suficiente. Leo a poetas maldecidos por la métrica y sigo escuchando a Sabina. He dejado de fumar entre semana y supercalifragilisticoespialidoso sigue siendo una de mis palabras favoritas. Tengo veintidós diciembres encima y me cuesta pensar si el futuro que planeo bajito es el adecuado. Quiero escribir todo el rato y mirar a través del objetivo pero no me gusta el arroz. Y he cambiado las doce uvas del año nuevo por doce materias que me provocan ligereza intestinal. Quizá por eso me gusta tomar café a las cuatro, para aguantar por la noche y dormir por las mañanas. O quizá no. Y he visto en Zara un abrigo precioso.
d.

sábado, 2 de febrero de 2008

Que cuando me vaya...

Nunca pensé que llegaría / nunca creí en ese momento: / te cambia la vida / sin que tengas nada para seguirla; / te cambia y no piensas / en lo que te olvidas. / Y te despiertas un buen día, / lo ves todo al revés / Miras atrás, ves tu camino: / el que hicieron tus pies. / Y mandas besos para todos / los que volverás a ver, / tantos recuerdos enlatados / en fotos de carné, / en lágrimas de ayer, / en todos los momentos que a tu lado yo esperé. / Que cuando me vaya / no caiga una lágrima por mí, / que sólo quede la amistad / y tantos sueños que recordar. / Que cuando me vaya / y coja ese tren una vez más; / y ya no entre por mi ventana / ese dulce olor a Sal. La Quinta Estación y Melocos.

el Lunes: expo del Señor Sileno.


Lunes, 4 de Febrero. A las 20,00 horas.
En Laguna de Duero.

Cuadros
de Javier De Luna poemados por Marina De Luna, Stefania Di Leo, Nacho Escuín, Laia Giol, David González, Laura Llorente y Rut Sanz.

Estaremos.
d.