viernes, 29 de julio de 2005

Para vosotras.

La magia terminó mal, y lo arrastro: necesitaba contaros BIEN mis cosas y no pude. Sigo agobiada y rara por ese rato mal acabado para mí. Vuelvo a estar un poco alterada y ya no tengo paciencia para algunas cosas, me vendrá bien volverme a ir unos días. No me gustan los comentarios duros, duelen y me tocan el orgullo aunque dentro de un instante fijo que los agradezco sin problema. No puedo pedir y os pido. No puedo esperar y espero de vosotras. No puedo planear y planeo con vosotras. No puedo imaginar y lo hago, con vosotras y a vuestro lado. No puedo ser invisible y muchas veces me encantaría. No puedo dejar de pensarlo todo y ojalá, descansaría una barbaridad y entonces no tendría con ninguna de vosotras encontronazos como el de esta tarde que me está doliendo. La confianza da asco, pero espero que NUNCA nos lleguemos a perder el respeto. Besos. A las tres. Pasadlo bien. Leeréis esto cuando ya me haya ido, y aún nos queda una noche por delante, espero que mi actitud arisca se suavice. Necesito un bálsamo que consigue curarlo todo. ¿ME daréis un abrazo? Creo que somos a veces tontas y no nos damos cuenta de lo que tenemos, hasta que pasan roces estúpidos y nos duele. Y luego lloramos, por fuera o por dentro, pero lloramos. Vamos a seguir cuidando de esto, niñas, por Dios! Nos vemos.

1 comentario:

Eva dijo...

Ains, pequeña llorona, jeje, no te preocupes y no te comas tanto la cabeza, por Dios!!xq al final te acabas dando cuenta que no merece la pena llorar y dar la vuelta a las cosas, porque lo que tenga que suceder sucederá sin más, sin que te des cuenta, quieras o no quieras, pero sucederá.
Vengastaluego,jejeje
Nos vemos pronto
Muxus
Eva:)