miércoles, 17 de febrero de 2010

Dentro de un libro muy viejo.

"Quisiera, y no quiero querer lo que quisiera; quisiera ser solo trabajo, ser aquello que emprendiera, ser lo que debo ser para no ser lo que otros quieren que sea. Si en mí hay libertad, si en mí hay un alma entera, ¿por qué tengo que sentir a medias? ¿o es que yo no soy yo y tengo que ser lo que otros quieran? Un deseo yo tengo y es ser como yo quiero y Dios quiere que yo sea; que si mi alma es de Dios ante Él no puedo obrar a medias, dejando que mi barca se quiebre en la ladera, habiendo un mar intenso de bondades eternas, de virtudes honestas, de paz, de amor, de fe, de alegría sincera donde reluce el sol y el cielo en él gobierna.

Y quisiera como yo quiero querer, pensar, ser, para que Dios supiera cómo soy, queriendo muy de veras tan solo a mi manera; pero es así la vida, que la hacemos queriendo lo que sea sin pensar que en eso no está lo que queremos, haciendo muchas veces de nuestro cariño una guerra, dejando hacer aquello que nuestras prisiones impusieran, sin dejar que la bondad y la nobleza y la sinceridad nos reprendan, mezclando el bien con el mal; y así nos dejamos prender en sus hogueras, y siendo mitad bien y mitad mal, hacemos de nuestro bien una vileza, y así pensamos saber más; pero no, porque la ignorancia a veces es pureza, y la pureza es santa para el que la entienda, para el que la ame, para el que la sienta. Que el fuego de la vida por muy poquito empieza. Por eso yo quisiera querer a mi manera sin que otros me mandaran querer como quisieran, que el amor nace por sí y no le hacen las guerras, que el amor es sagrado para el que lo entienda y yo entiendo que soy amor por dentro y por fuera. Un pensamiento. F.S".

Ayer, dentro de un libro muy viejo, encontré este papelito que decía así.
d.

8 comentarios:

santiago tena dijo...

me identifico con lo escrito

santiago tena dijo...

creo que no nos conocemos, duenda, mi nombre es el que ves, el tuyo no lo sé

pero bienvenida a mi blog cuando quieras, por supuesto

La cónica dijo...

después de mucho tiempo de dios, conseguí la autonomía y la independencia. me costó dios y ayuda. pero todo es posible.

buscar la perfección en la bondad es, simple y llanamente, buscar volverse loco. la coherencia total es imposible e indeseable. hasta las matemáticas tienen prohibido ser completas y coherentes a la vez.

a mí me parece todo muy bien, pero el camino que lleva a dios no sólo es el estrecho, sino que además tiene muchas curvas peligrosas, precipicios y demás. para seguirlo con rotundidad, buscando el bien absoluto, hay que ser, sin saberlo, eso sí, un suicida. el bien absoluto no puede brotar de una persona. sólo de sus despojos.

duenda, tú sabes lo que te quiero, y que aunque mis palabras sean duras, respeto tus creencias y las de cualquiera. las cuestiono, sólo. comparo tus conclusiones con las mías, sólo. no digo, dios me libre, que esté yo en la verdad.

un beso

Duenda. dijo...

laco: el post que has leído no son palabras mías. en cuanto a éstas, de ahora, sí, son mías y hoy por hoy, respecto a Dios, no tengo nada que decir. Es todo demasiado lioso.

El objetivo de este texto, era la reflexión ajena encontrada como un tesoro, porque probablemente este papelito tenga casi medio siglo y algo de sangre compartida. Sin más; pero qué bien que nos lleve a la reflexión compartida.

otro beso.
d.

El Drac dijo...

Bonito soliloquio, pero creo un poco alejado de la realidad, nadie nos obliga a ser esto o aquello, la sociedad ya está hecha y ahacia ella vamos a encontrar nuestro lugar; si nos encontramos con alguien que nos mande por jerarquí o lo que sea siempre tenemos la facultad de renunciar. Buscamos nuestro lugar en la sociedad con lo que tengamos para ofrecerle a ella. Un abrazo

tOrMeNtA dijo...

qué mágico poder encontrar algo así
y qué mágico que nos viéramos las tres hoy! :)
tequila

La cónica dijo...

no entendí bien, Duenda. es una maravilla poder compartir por un momento los pensamientos de alguien que conociste muy mayor o que apenas conociste. una vez vi una libreta de mi abuela, que sólo tenía apuntadas cosas de trabajo, pero con todo, me trasladó cerca de ella... a veces creo que nos miramos demasiado el ombligo. (al menos yo) y no somos conscientes de lo que amaron, de lo que pensaron, de lo que vivieron nuestros antepasados. vidas que, sin lugar a dudas, merecía la pena que se vivieran. tan llenas como las nuestras, tan sin rumbo a veces.

qué bueno que encontraras el papelito. gracias por compartirlo.

beso!

Duenda. dijo...

drac: cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da...

niña menta: ¡magia!

laco: de nada ;-)

d.