domingo, 30 de mayo de 2010

Las rubias no somos tontas.

Las rubias no somos tontas, hacemos de rogar nuestro profundo y reflexionado conocimiento. Las rubias no somos tontas, tanteamos quién es el (sol) que más calienta. Las rubias no somos tontas, llegamos tarde para que anhelen nuestra inimitable presencia. Las rubias no somos tontas, leemos la Vanity Fair y miramos la Cosmopolitan porque es lo que más nos recuerda a literatura y otras artes. Las rubias no somos tontas, somos solitarias y así nos ocupamos en exceso de la vida de los otros. Las rubias no somos tontas, no tenemos amigos porque nuestro tiempo libre lo dedicamos a alimentar a nuestra víbora (interior). Las rubias no somos tontas, vamos a misa los domingos para guardar la reputación de nuestros pequeños pecados. Las rubias no somos tontas, pero nos encanta parecerlo: tenemos una cara de sorpresa preparada con onomatopeya y todo. Las rubias no somos tontas, (pero) es queee... disimulamos fatal porque somos siempre super sinceras.

p.d. a propósito de un chiste tan malo como la rubia.

d.

5 comentarios:

tOrMeNtA dijo...

jajajajajajajaja...
pobre rubia...

El Drac dijo...

Cada mujer es especial y las inteligentes son bellas y las que son o se hacen las tontas, no me lo parecen en absoluto, sino femeninas y mucho, pues cada error se vuelve una gracia iluminado con su sonrisa. Un besote

Awixumayita dijo...

No entiendo eso de que las que son o se lo hacen son muy femeninas. Qué quieres decir, Drac, que las inteligentes no son femeninas?

Ni todas las inteligentes son marimachos ni todas las rubias son tontas.

Rebeca dijo...

Y al final todo esto que ha pasado produce tristeza, hastío, desencanto... Porque es aplicable a algunas rubias, pero también a algunos rubios... y morenas y morenos y...

Pueden variar las revistas de moda por otras de cine, o de música, o por libros, o comics... Y unos el domingo van a misa, otros vuelven de un after y otros son amantes del deporte... ¿qué más da? los accesorios son intercambiables. Lo que me entristece es que el próposito, se disfrace tras lo que se disfrace, es siempre el mismo.

Afortunadamente, siempre están todos los demás, todo lo demás.

Yo, me quedo con lo bueno.

Un abrazo enorme Duenda.

Duenda. dijo...

tor: ¿nos solidarizamos?

drac: yo tampoco he entendido nada.

awi: el chiste te lo cuento con unas cerves.

rebe: ¡ficción!

d.