miércoles, 5 de noviembre de 2008

Granada - Madrid: música y poesía.

GRANADA. Horas de coche, todas. Y carcajadas contigo, (casi) todas también. Sin música, eso sí, que las antenas se estropean con el jabón. Miedos compartidos y recuerdos de puertas para adentro. Un ascensor claustrofóbico de cosas de antes y un papelón de diez minutos. Una luz que medía la paciencia. Una casa con anfitriones de lujo y bizcocho de chocolate. Un señorito con batín y otro que brindaba con una cerveza muy mala pero que cocinaba una sopa muy buena. De tapas sin tapujos y acomodándome al ron, entendi que el acento granaíno no hay que procurar comprenderlo, con sonreirlo basta. Pa qué máh. Copas, chupitos, halloween y abrazos sin disimular: a estas alturas de la fiesta, ojalá no te hubiera conocido nunca. Mucha resaca sin dormir y nuevos cuentos que me trajeron ecos turbulentos durante un poco muy largo. Un patio de colegio agotador. Una ducha que supo a gloria y un nunca desayuno que se convirtió en merienda debajo de una manta con calor. Una siesta muy larga. La Alhambra de lejos. Lluvia y oscuridad de media tarde hasta encontrar un taxi con menos tres intención de conseguirlo. Un concierto en La Tertulia. Elena Bugedo, Fede Comín, Bruno Bonacorso y los demás. Una sonisa preciosa y agradecida. Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerteee. Pues sí. Y qué. Momento gruppie-teen (de grupo pequeño, que éramos tres) y mil llamadas, tenía que contároslo a todos: me había tragado una percha. Noche sola en un colchón vengativo y un despertador que nunca sonó. Una hora y media tarde rumbo a otra parte.
MADRID. (mañana os lo cuento). (y aquí está). Donuts con ibuprofeno glás. Un no-enfado y una no-bronca que me hicieron pensar lo niña repelente de a veces. Un señor maletero que gritaba y aporreaba las puertas por las mañanas. Muchos Ya estoy aquí y otros tantos Ahora voy a buscarte. Reencuentros. Maletas rezagadas y un parking clautrofóbico. Una tarde de poeta y la niña de las bicicletas en verano más guapa que nunca. Unas cerves para entrar en calor y en color. Y un bar diminuto quese hizo gigante por momentos. Los rizos de laura. La voz de Clara. Los títeres mágicos. Y la gente acogiendo independientemente de que entendiera o no. Lile y sus palabras y sus abrazos. Mara y su sonrisa. Papeto y lo que vale. Emilio y sus contratiempos salvados. Cristina y su paz. Javi y sus aplausos. Peter y sus pensamientos alegres. Y mi mitad, que no podía faltar. Una lectura emocionada, espontánea, entre amigos. Arriesgando el pasado. Carlos y sus copas. Y los cincuenta libros vendidos. Cenita ligera, alcohol el justo y una china en el bolso verde. Firmas y refirmas, con qué cariño lo hace una. Una noche más. Y el Thyssen y muchas fotos. Y una comida estupenda. Uy, y el chocolate con churros. Y más agua, por favor. Un dolor de espalda que no me ganó la batalla. Y un capricho de chocolate justo antes de volver. Unos pies calentitos y algunas confesiones más. Un fin de semana estupendo. Gracias a todos.

16 comentarios:

Max Verdié dijo...

Déjate de armas con forma de fruta y regresa a nuestro mundo.

Que a dos calles también hay quien te echa de menos.

Pero se calla, que es un chulo.

Un beso*.

* de nivel nueve.

Duenda. dijo...

max: regreso, regreso. este viernes, ya por fin, nos achuchamos un poco. otro beso, chulo silencioso.

duén.

Sabi. dijo...

Lo leí esta mañana y también lo oí de ti.

Se te nota en la cara que lo pasaste muy bien y que tuvo que ser un gran viaje. De esos que se quedan para siempre.

Te lo merecías, mereces y aun más que queda por llegar.

Besitos.
Muummuuuuá

Duenda. dijo...

sabina: todos mis viajes son de esos que se quedan para siempre. todos nos merecemos cosas de cuándo en cuándo. gracias, pequeñita.

d.

y me pinto el pelo con rotulador dijo...

Me gusta leerte y no entenderte, pero seguro que sonries... Que al final y al cabo es lo único que nos queda...

Un beso de gnomo

Anónimo dijo...

tu estuviste en colonia no?me suena...internet y sus maravillas..grande colonia..saludos duenda azul

Duenda. dijo...

bego: esta noche más (y mejor, siempre).

anónimo: pues sí. ¿por qué lo sabes? ¿y tú quién eres?

besos.
d.

Vorna van Drakenberg dijo...

Un beso de todos los colores salvo el gris, y cada color en una pekita, que si no se emborrona todo y queda gris. Que obsesion con el gris... para luego ver algo que es peor. Pero tambien vivo rodeada de cosas mucho mas coloridas. Y nunca se me olvida tener presente una pequenya pincelada de azul...

Duenda. dijo...

gemma: que te quiero!

NormanJean dijo...

Hay cosas que no se olvidan NUNCA JAMÁS, gracias por aumentar la lista.

Lux dijo...

Gracias a tí, ya sabes, por compartir ambas ciudades

Cris dijo...

Jo, va a ser verdad que molamos y todo... Bueno ya, que sí, que ya sabes que este nuevo pseudogénero literario que es el comentario en los blogs no me mola, pero a ver si puedo decir de la manera menos literaria posible que muchas gracias por todo y que un beso muy grande.
Ale! Mua!

Duenda. dijo...

cris! te quiero, gipuchi (pero poco). lo demás ya está en la página cero.

d.

El futuro sin magia dijo...

Mi voz? pero si mi voz era un moco.

jajajaa
muaksss

Duenda. dijo...

clara: pues a mí me gusta ;-)

d.

Ana Muñoz dijo...

debió de ser una noche preciosa, me quedo con las ganas de ver a laura con sus títeres, y de daros un abracico a todas.