sábado, 26 de diciembre de 2009

Max, el niño monstruo.

Donde viven los monstruos. ¿Y por qué no puede ser para niños? Maurice Sendak recuerda a través de Max que la infancia es la etapa primera, la más virgen, la más osada, la más salvaje y la más dolorosa. Ni adolescencia, ni madurez, ni gaitas. Los niños, sobre todas las cosas - y sobre todos los adultos - son rebeldes, valientes, audaces y fuertes.
Llevaba meses leyendo el cuento y los artículos y apuntes derivados una y otra vez, fijándome en sus dibujos, en sus palabras, tocando el papel y las tapas como si fueran a trasladarme allí. Llevaba mucho esperando la peli. Incluso hoy se nos ha hecho de rogar. Puede que sea la más triste que he visto nunca. Hay que tener coraje para destaparse a las emociones de cuando se es niño siendo ya un poco más grande. Es la misma sensación que tuve cuando leí Love Story con 10 años: no entendía el sufrimiento, pero entendía perfectamente que aquello era un dolor desmesurado que ya experimentaría cuando me hiciera grande. Hoy ha sido como un poco al revés. Es el poder del silencio lejos del miedo y muy cerca de la magia y más cerca todavía del pánico a que se termine la infancia. En Babelia decían que es un "cuento bueno para niños malos".
Esta noche sólo tengo ganas de agarrar todos mis monstruos peludos y dormir abrazados en una piña, construir un fuerte donde a nadie nunca le pase nada y sólo ocurra lo que se desee, quiero ir a ese lugar donde si te rompen un brazo (o el corazón) sólo salga arena y al enemigo se le salgan automáticamente los sesos, jugar a las guerras de bolas de tierra, gritar en el abismo y volver donde espere una cena caliente sin maíz de bolsa. Quiero aprender a escuchar de verdad y a considerar que todos somos realmente distintos.
A ver ahora cómo demonios - monstruos - hago yo el trabajo de Susana...

d.

9 comentarios:

tOrMeNtA dijo...

qué guay. me lo tienes que enseñar.
muá.

awi en sus horas bajas dijo...

Tengo unas ganas loquisimas de ver la película... hoy igual es un buen día para verla.

Otra cosa! No sé si viste la respuesta que dejé a tu comentario. El texto ese de las miradas blancas y su puta madre no tiene nada que ver con la noche de tu cumpleaños. De hecho lo escribí antes (para la reunión de esa tarde, por la movida de la ola y las pelotas). El texto está basado, por otra parte, como casi todo lo que escribo, en un sueño que tuve en el que yo era una de las que aplaudían. Fíjate, que mala zorra.

Nada, me rayo mucho por tonterías y ahora ya me quedo más mejó.

Pos eso, que tengo ganas de ver la peli. Además la banda sonora es de Arcade Fire, ¿no? Fetén

Duenda. dijo...

niña menta: te lo enseñaré, claro. a ver si nos vemos el lunes, si no, a la vuelta.

awi: vi la respuesta, olvídalo. siempre las cosas son más sencillas y más minúsculas de lo que (nos) parecen. me requetemoló la peli, pero no sé de quién es la banda sonora.

abrazos a las dos,
d.

Max Verdié dijo...

¿No es espantoso que algo no exista hasta que el Imperio Americano lo lleva al cine?

Tiemblo de pensarlo.

Pobre Max.

Capitana de los Vientos dijo...

Duenda has probado a buscar los mosquitos en invierno en el país dónde viven los monstruos? me he quedado pillada con eso, y sólo se me ha ocurrido probar a encontrarlos allí.

Duenda. dijo...

max verdié: ya existía en el libro, concretamente desde hace un poco más de 46 años.

capitana de los vientos: yo creo que mosquitos y monstruos... demasiados bichos juntos.

d.

Adolfo Payés dijo...

Un gusto compartir con vos este año que ya esta en su ruta final, y seguro seguiré siempre visitándote el próximo año..

Gracias por estar y compartir..

Que tengas una Buenísima semana, y mis mejores deseos para este año 2010 que ya esta a las puertas con nosotros..

Un abrazo muy grande lleno de cariño, respeto y admiración y que todo se cumpla en tus deseos..

Saludos fraternos

FELIZ 2010!!!

Max Verdié dijo...

Sé perfectamente que existía el libro desde hace 46 años. Tengo una copia desde hace, curiosamente, la mitad. Veintitrés.

Lo que me resulta espantoso es que no lo conociera nadie hasta que los americanos (dueños del mundo) decidieran que ahora todos tenéis que leerlo.

Ahora, medio siglo después, resulta que es una obra maestra.

Cría cuervos.

Duenda. dijo...

adolfo payés: gracias, para ti también.

max verdié: que te sacarán los ojos.

d.