viernes, 8 de diciembre de 2006

En Santander.

Empanada mañanera...

¡Pau! Un placer.

Familia, hotelito y vistas... combinación perfecta.

Hay diferencia entre Cantabria...

... y Castilla, ¿eh?

Pues de todo un poco en dos días. Me encantó veros, familia. Hotel precioso, vaya, vaya. Menudas vistas, sí. Habitación inmensa y una fantasma que me rondó por la noche: divertidísimo. De cerves con un hada y cena de estrangis en casa de una que no estaba: dejó a Mafalda en buen lugar para que nos acordáramos de ella. Polvos, galletas y un rico chupitazo que supo a poco pero cada mochuelo tenía que regresar a su olivo.

Bonito Paseo por Santander, día nublado y zapatos de la Bimba Bosé. Un regalo: pulsera mágica de la suerte, gracias. Bombones y quesadas y una terraza horribl. Comida familiar para despedirnos y un postre infinito. Mmm... Un montón de cositas del hotel y ganas de volver a veros.

Un placer, claro. Ya os contaré con más detalle.

Duenda.

3 comentarios:

Tembetá dijo...

UUU, genial verte. Muchas cosas que decir, que contar y que compartir, sobre todo de personillas. Qué guay. Hay un poco de todos en nosotras, y claro, esto había que sacarlo por fin.

Y nada, que estamos de acuerdo: cuando los hay, los polvos salvan la vida a cualquiera, deliciosos, jaja. Hasta mejor que la morcilla de Burgos con sucedáneo de pan, o sea, galletas.

Mmm, qué más. Que encantada de haberte visto, jo. Aunque fuera un poco a carreras al final. El horario es el horario... ay...

Quiero una dirección web pero ya, eh. En cuanto haya algo que mostrar.

Un besote, niña.

Anónimo dijo...

Me alegro que te lo hayas pasado bien en santander.
Besos, y ya llega pronto tu cumple!!

Duenda dijo...

No sé quién eres, pero yo también me alegro. Y sí!! ya llega pronto mi cumple!! jajaja...