jueves, 14 de diciembre de 2006

La línea más triste del mundo: II.

Música para los ojos. No me aplaudas por quedar bien cuando baje el telón y se enciendan las luces. Súbete al escenario y logremos escenificar algo bonito, sin tonterías baratas de mercadillo.
Juntos, pero no revueltos, que no está el horno para bollos. Y no quiero pollos, es que no me va la carne últimamente.
FLIPO con técnicas y no me da la gana conjugar otro verbo. Casi no os conozco. Se me escapan nombres, se me borran caras, se me escurren gestos, confundo palabras de unos y otros... pero enmarco todas y cada una de las sensaciones como si hubiera sido ayer y ya llevamos juntos muchos días. ¿No os parece precioso el collage que va saliendo?
Hoy también me entraron ganas de llorar en clase pero GRACIAS. Llegará el día en que plantemos una piruleta y crezcan sueños, ¿os imagináis? Y la ficción dejará de ser ficción. Sigo aprendiendo y no me canso. Bueno, un poco sí, pero sigo, sigo. GENIAL. Celebrando la vis - víspera.
Y un abrazo a vosotros, gracias por el café.
Duenda.

3 comentarios:

Duenda dijo...

Gemaaa!

Déjate de chorradas, hazme el favor. Y demuestra de una santa vez lo que llevas dentro, que yo ya lo conozco pero te mueres de ganas de enseñarlo...

... que te atrevas, coño!

Aunque te quiero más cuando me haces caso.

Duenda.

Anónimo dijo...

Holaa!!!

Sabes que no hago caso a nadie. Soy así. Y quizá tenga algo dentro que no enseño, quizá sea porque sólo se enseñarlo cuando escribo para mí. No se...Dentro de una semana tendré la respuesta, o no. Ya lo veremos...


Yo también te quiero pequeña.

Un beso.

Gema.

Duenda dijo...

Cafeses varios... se nota que es la vis-víspera... jijiji...

GRACIAS!!!...

Qué precioso peluche suaveee! Molas, molas, molas... ¡Tita!... Molas.

Ale, y mañana la víspera.

Duenda.