viernes, 4 de abril de 2008

Desde aquí se ve mejor el mundo y me encanta lo que veo.


Tenía que ser.
Tenía qué ser.

Acomódame la almohada para contarme las caricias que has callado en cada kilómetro que separa tus estaciones de las mías. Cuéntame esa historia donde las noches no terminan y la música ocupa tus ojos y tus secretos chocan con mis pestañas. Refúgiate en mis brazos espantando la idea de ponernos tierra de por medio algún día. En mis abrazos. Ponte de puntillas y no alcances a ver el horizonte ni tampoco el miedo a juzgarnos sin la certeza de que tus pasos se han confiado a los míos y respetan los ritmos.

No muestres interés fabricado: no hace falta ser poeta para saber que, a veces, el recuerdo es un buen alimento de vida y la memoria un arma de doble filo. Aún soy mayor que tú y conozco el nombre de todas tus heridas. Deja que te abrace. Abrázate en mi abrazo. No te engañes, la física cojea: donde dos cuerpos encajan, hay entropía. Sin pretenderlo pero mereciéndolo, hemos llegado aquí. El silencio me deja coquetear con mis fantasmas cuando estás cerca. No eres tú, es la Realidad quien me seduce. Los muertos tienen sueño: ven, despierta, quiéreme un poco.

Ven. Ven a poner los límites donde yo pongo el juego sin simulacro. Tenía que ser. Ven. Entreténme la piel, baja el volumen, camina despacio, habla menos, sonríe más. No pongas ojitos. No mires, puede que descubras demasiado. Ven. Ven o déjate llevar. No hables, mira. MIRA. Querer, requerir, reír pero contigo. Cuando se te agoten las ideas hablaremos sobre el carbón, sobre las estalactitas, sobre las piritas. O sobre el cuarzo rojo. O sobre una máquina de cocacola que tal vez haya a la entrada de una mina. Hay tantas cosas que me gustan de ti... pero si algo me encanta de tí, es tu abrigo.
Ven.

d.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

tal vez muchos no lo hayan entendido o no lo entiendan nunca: no ha sido difícil. Todo el post está entrelazado con títulos de canciones y de libros. Y de vida, claro.
I got you, baby.

Capitana de los Vientos dijo...

Pídele al viento que sople, al cielo que abrige y a Dios que nos traiga la luna. Ven. Quiéreme un poco. Pon la alarma donde no amanezca que hoy me duermo contigo.

Anónimo dijo...

¿Tenía qué ser?

Duenda. dijo...

anónimo 1: no sé quién eres. ¿Y got you, baby?

capi: ya te lo sabes todo.

anónimo 2: Sí, tenía qué ser. Supo qué ser en ese instante, donde descubrió su propio hueco.

besos.
d.

aralia* dijo...

A veces pasa... no? a veces, cuando no hace falta decir nada, los ojos hablan solos. A veces cuando las almohadas se acomodan para dos sentirse cerca, las caricias calladas se cuentan. A veces, cuando parece estarse muy lejos, realmente se está muy cerca.

Me alegro de que hayas/hayais disfrutado. Un beso babys!

Duenda. dijo...

gracias, mi mitad:)
te quiero.
d.

La cónica dijo...

Que veas mejor el mundo y te encante lo que ves es más que suficiente, aunque no me alcance la vista para ver todos los guiños.

Te lo mereces. (¿El I got you del anónimo 1 podría ser que ha cazado lo que querías decir?)

Besos

Duenda. dijo...

laco! en realidad muchas cosas son más que suficientes, aunque no nos demos cuenta porque no nos da la gana. Guiño guiño. No sé qué querría decir el anónimo... Anónimo: ¿qué querías decir?

un beso, guapa.
cuida las mariposas.
d.