lunes, 2 de julio de 2007

De Córdoba.






Viaje. Exámenes. Plaza. Que sí. Que no. Que nunca te decides. Azules distintos. Muchos grados. Canciones. Concurso. Olé. Cafés. Fujitsu. Sandía. Conversaciones pendientes. Pensieros. Te eché de menos. Mucho que hacer. Cuántas carcajadas. Un perro pulgoso. Bocadillos en la carretera. La calle de las putas. Una guitarrería que sólo abría una hora y media. Mora, Morita, Mora. Qué grande. No es pose, lo juro. Pantalones cortos, por favor. Cocacola con camiones de hielo. Notas por teléfono. Y poesía que no me ha gustado. Pitillos compartidos. Luis, conductor de lujo. Crema para el sol. Jabón de manos para el ¿pelo? Mucha pijadita. No entendí una sola palabra. Una ciudad de claroscuros. La próxima vez, a casa de Ce.
d.

4 comentarios:

pindongo dijo...

¡Me encanta su judería!

Duenda. dijo...

Ahí, precisamente, pindongo, fue donde estaba nuestro hotel-hostal-casa. Precioso, sí.

d.

Anónimo dijo...

me gustaría pincelar....


ay, córdoba, lejana y sola. cada día que pasa, más aún.

estoy temblando, duenda.

Ce.

Duenda. dijo...

Ce:
temblando, estupendo. Significa que estás viva. Espero que me digas muy pronto cuándo y dónde. Para acompañarte, de la manera que sea, pero desde cerca en los kilómetros.

Te quiero.

d.