lunes, 4 de agosto de 2008

Felicidad, felicidades.

Botas escocesas. Un teléfono muy fácil de recordar. Un balón de baloncesto de colores. Me encantan las mañanas, aún guardo esa postal de cuando te fuiste a Madrid. Tu jerol porque siempre llegaba tarde a buscarte para ir al colegio. Los primeros cigarrillos a escondidas. Noches sin dormir estudiando filosofía en tu casa. Primeras fiestas, contigo. Una chupa de cuero blanca. Un viaje a Italia terrible que jamás nunca repetiría. Primer móvil. Las tristezas más grandes, contigo. Amigas en común que dejaron de ser. Los primeros chicos, contigo. Los domingos en el Tatay. Y los viernes. Gusanitos para volver a casa. Y los cotilleos que nos daban dolor de barriga. Las excursiones del día de la familia. Los ratos infinitos en tu casa (y en la mía). Las primeras pilladas. Las primeras mentirijillas. Los primeros hoyos. Los primeros sueños gordos. Las primeras copas, contigo. Los primeros valores inamovibles, contigo. Porque hemos crecido juntas. Y lo que nos queda, que yo quiero ser la tía enrollada de tus hijos, por lo menos. Feliz cumpleaños, Doctora Bombín. Cómo hemos cambiado. Pero te quiero como siempre. 23 soles para que sigas regalando luz y calor,

la tata peque.

2 comentarios:

Max Verdié dijo...

Amigos. Amistad. Poesía. Luces. Color. Sol. Ay. Ou.

Ironía.

:P

Duenda. dijo...

idiota.
ironía.

;-) d.