lunes, 11 de agosto de 2008

Vértigo.

[casi todas las palabras derivan de anotaciones
escogidas y re/deconstruidas al gusto].

Siempre quise estudiar medicina. Para curar heridas. Hasta que supe que, en parte, el Arte es una forma más de amar. Entonces quise ser acróbata. Llegó la ruptura, la negación, la ira y el regateo. Por alusiones – por ilusiones – dejé de procurar para vivir la esencia, para vivirme/te lo esencial. Con el dilema de una fuga entendí que todo lo que vivo lo estoy leyendo, que Dios es un poeta pequeño y que, definitivamente, quiero tener los mismos límites que tienen las cosas porque, al final o entremedias, uno sólo rinde cuentas a sí mismo. La Poesía es la pregunta más grande del mundo; es mirar, aunque yo siempre he sido una miope. No toques los relojes que van a dar al mar, me decías cuando la ternura no era propicia y la palabra inútil. Porque nunca se me va del todo tu silueta, porque me ha herido de vida desde toda su distancia. Me acompaña siempre la niña que fui tatuada de poemas. Es mi carne también este silencio. Hasta que vuelvas, mis párpados serán mis últimas palabras. Hasta entonces, mi Vértigo, la última confesión que no quiero me sea, jamás, perdonada.

d.

8 comentarios:

Max Verdié dijo...

Pues bájate del columpio.

Que ya tienes una edad.

Digo.

Duenda. dijo...

max: y tú no te columpies, digo ;-)

Alba dijo...

¿Has visto "El cielo sobre Berlin"? Lo digo porque a esa niña del texto seguro que todavía le gustan los trapecios...

Duenda. dijo...

alba! claro que le gustan los trapecios - y eso que a veces tiene alturafobia -. me la apunto, me hará compañía una de estas noches...

Anónimo dijo...

pasaba x aqui...
saludos¡¡
http://www.tripiko-tripiko.blogspot.com/

Sabina dijo...

Prometi que pasaría por aquí y ta-da! Lo he hecho!

Eres una gran escritora/poetisa y una bellísima persona. Fuerte pero a la vez sensible. Tienes un carácter que muchos quisieran. Eres pura dulzura.

Seguiré leyéndote. Tienes mucho talento, mi pucelana.

Besitos canarios ^^

Duenda. dijo...

pablo: saludos para ti también.

laurita sabina: que me pongo colorada... sólo por llamarte así, te debo un beso (y una magdalena).

d.

Duenda. dijo...

amén.