miércoles, 22 de noviembre de 2006

Cuentos pequeñitos.

La niña engañada.
Su madre le ofreció una naranja si hacía aquellos que ella quería. La niña lo hizo con esfuerzo sonriente. Entonces, la madre, carcajada soez de ojos y dientes, se comió la naranja y le tiró a la niña la piel.
La niña cojió la piel y se quedó mirando por la ventana ¿a Dios? Tenía atravesada una letra de una palabra nueva en la garganta. Y sus ojos, como si la dosis de pena de toda su vida se le hubiera subido anticipadamente a ellos, como si hubieran visto, vivido en un segundo toda la vida, miraban, plomos fijos, densos, gastados, como los de una vieja.
J.R. Jiménez. Historias y cuentos.
Hoy muchas palabras por todas partes,
en cada momento, adquiriendo un matiz.
Pintando de duro, de injusto, de feo, de bonito...
pintando el día de hoy, al menos.
Y muchos cuentos pequeñitos.
Pásenlo bien, señores, que la vida no espera.
Duenda.
"Contar y descontar el cuento."
"No le toques ya más, que así es la rosa."
"Mínima y esencial expresión".
Y entonces, digo yo que...
¿por qué no nos dejamos de pamplinas
y vamos directamente al grano?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El asunto es que fueron directamene al grano y estaba lleno de pus.

Variación: fueron a por el grano y no supieron separarlo de la paja
Besos azules
TCL

Duenda dijo...

¿TCL?

Uhm... no sé quién eres, pero lo averiguaré ;-) En cualquier caso, ¡bienvenid@!

Muy perspicaz.

Beso azul, claro que sí.

Duenda.

Anónimo dijo...

¿para qué averiguar? Te he encontrado de casualidad. Me gustó lo de DUENDA y he decidido pasarme por aquí de vez en cuando. Por aquí hace tanto calor como en el infierno, así que un poco de frescor viene bien...
Y como lo tuyo parece ir de literarura, una réplica a Juan Ramón Jiménez:
"No lo toques ya más,
que así es la prosa"
(Víctor Botas)

Besos azul claro.
TCL

Duenda dijo...

Pues definitivamente, así serán la rosa y la prosa; aunque se seguirán diciendo muchas más cosas que igual terminan modificando lo de hoy, como lo de ayer ya tampoco es lo mismo. Si no, qué aburrimiento.

Me alegra entender que encuentras frescura en medio de ese calor que dices hay por dónde quiera que estés. Aquí, sin embargo, hace un frío... bueno, aquí - aquí no, pero sí en esta ciudad un poco gris a ratos. Resulta gracioso... algo parecido me dijeron ayer. Jajaja, no creo que tenga nada que ver.

Esto, como tú dices, no sé de qué va, pero me gusta. En realidad va de vida.

Y de azules.

Bienvenid@ entonces, TCL. No averiguaré, para qué. A veces con las casualidades incompletas se aprenden cosas.

Un placer tenerte por aquí, supongo. Y hasta que gustes, claro.

Duenda.

Duenda dijo...

Hola a todos, o a ninguno. Creo que a estas horas hay pocos aún despiertos...

Mi blog hoy dice que no. Se pone tonto y no me deja editar. Chochea un poco el pobre, si es que es mucho tute... Ni texto ni imagen ni nada. Que no y punto. Ala.

De momento, me conformo, hoy porque es ya tarde, con este comment diciéndoos que se trata de un fallo técnico.

Entretanto a ver si me escapo por mis calles con la cámara y congelo imágenes. Os debo un post. Bueno, y mil.

Buena noche.

Duenda.

Anónimo dijo...

No se te pase por esa cabecita loca dejar de contarnos cosas, eh???
Te leooo, qué más me cuentas???
beso a la sonrisa más guapa