miércoles, 19 de diciembre de 2007

Disyuntiva.

Le duelen los pies de los tacones elegantes y al tiempo se despeina en busca de un descanso tan eterno como las estrellas fugaces. Supongo que espera momentos serenos en los que el maquillaje no importe y quede libre el interior de una mujer valiente. Pero no me dice nada. Sólo calla en los contrastes azules y rojos que hacen de ella un mosaico misterioso de asuntos celestiales y diabólicos.

Creo que quiere probarlo.
Pero no queda.

d.

Imagen: Javier de Luna.

5 comentarios:

Sileno dijo...

Quiero otro..........

Un beso.

Duenda. dijo...

Sileno: y yo quiero tantas cosas... que todo sea igual de sencillo que ponerle texto a uno de tus cuadros :-) un beso! d.

Mijel... dijo...

MUCHO CONTRASTE... y pensar que eso no es nada comparado con los contrastes personales que enmaraña las historias que se nos viene a la cabeza con la imagen...

Anónimo dijo...

pero no queda?

Una explicacón a ese final, yaaaaaaaaaaa

Duenda. dijo...

mijel: pues venga, escriba usted otra! le animo, le animo.

anónimo: no me gusta lo obvio. el final que hay es el final que es. Abierto, eso sí, pero final.

d.