domingo, 9 de diciembre de 2007

Mi Hermano.

Como blogger también debe estar de puente y no puedo colgar vídeos en el blog, os dejo el texto de este poema de poesía experimental titulado Mi Hermano y un link que conduce directamente al blog de Mercedes Díaz Villarías. No hace falta que os cuente nada sobre ella. Entrad, disponed vuestros cinco sentidos y dejáos contagiar. Un abrazo a eme, un saludo a todos los demás. De todos modos, como muy bien se ha dicho: Jack siempre será Jack.

d.


Mi Hermano

y mi hermano intentó ser él mismo
pero no le dejamos

él quería ser el corazón de una manzana
en la boca de un caballo
él quería buscar látex y sustancias dentro de los órganos animales
él quería sustituirlos por blandas multitudes de compañía
él quería darles un sábado mecanizado
y sus manos acariciaban por dentro
los ojos azules de nuestras mascotas
como corredores vacíos de neones rosas


pero no le dejamos
y mientras, yo buscaba la mujer en él
y sólo encontraba un hombre noble, ya maduro,
ordenado y justo como habitaciones.

nuestro pequeño niño, el menor,
arrastrando una mochila porque hemos olvidado recogerle del colegio
en su larga espera de que le encontrásemos bajo él mismo
porque él era demasiado joven para hacerlo, y bello,
porque nunca lo conseguimos y
finalmente compró una enorme maleta de la Cruz Roja
para esconder dentro sus insectos sus plumas sus dientes
e intentaba ir “a casa” pero no le entendíamos
así que se mudó a una ciudad de la costa
creció a sus anchas
creció en una belleza mortal, sin hablar con nadie


¿alguna vez me curasteis las rodillas cuando fui pequeño?
¿alguna vez hicisteis dos triángulos con mi sándwich
o un abrazo a media noche
o la sangre bombeando o las palabras?


y mi hermano ahora me ama
y mi hermano es su propio hermano, también,
y se lo digo, pero aún no sé hablarle
digo _bien_ pero sin énfasis,
como una revolución flácida.
y recordamos aquel día con mamá en el supermercado
cuando se tiró en el suelo llorando
pateando el linóleo y tirando los estantes
porque quería un pequeño pony,
la forma más bonita que había podido ver hasta entonces,
pero aún no sabía las palabras.


mi padre creyó que era raro
mi padre dijo raro como quien dice homosexual
y juan en la bañera canturreando muy flojito
bajo un vapor gris de fría tragedia
demasiado grande para su cuerpo
¿quieres azúcar y leche, hijo,
quieres andar hablar especular con tus sueños
quieres ir a la noria donde crecen las raíces rojas?


y él, nada, en silencio,
patrullando su armario a escondidas
donde acunaba a un conejo muerto.

la voz de mi hermano era el resultado
del cuidado con que tocaba el pelo por la noche
del conejo cazado por los amigos paternos.
un conejo desarmado por la dulzura de un hermano que aún no había cambiado
un conejo de timidez y calma que fue largamente escondido
que representaba el final de una bajada
latiendo en un lugar apagado
blanco sobre blanco

soñando en el roce de una contra otra pata.

en un recorrido final
en un oasis con sonido de bajo
mi hermano hizo muchos dibujos de la tienda
del juguete que deseaba y de las frutas
de dos palabras jugando esgrima sobre un tablero
yo hice fotos de sus dibujos
y de él saliendo del mar en un traje de neopreno para niños
con el pelo mojado
sobre un fondo de edificios gemelos
un laberinto de puentes y pasadizos elevados
que le llevan a la vida
de ese mismo lugar donde reside
determinado por dos estaciones de su cuerpo


un niño abrazado a un conejo blanquecino que nada al salir de clase
un adulto alquilando espacios invisibles.
Veterinario.

3 comentarios:

Duenda. dijo...

un
adulto
alquilando
espacios
invisibles.

me encanta éste.
d.

Max Verdié dijo...

A mi, ya sabes, no.

Pero trataré de aguantarme y no mutilar a nadie.

Besos de un solo núcleo.

Duenda. dijo...

max!
jajaja, bueno, es un buen comienzo de no-alejamiento. besos, besos, que ya no hay virus.

duén.