viernes, 17 de febrero de 2006

Enhorabuena, figuras. Qué dolor. A ver quién ríe la última. Y... sigo confiando en el tiempo, sabio colocador de personas en su lugar correspondiente, nunca se equivoca. Vaya día, pero bueno, nadie dijo q la vida fuera fácil. No me arrepiento, he actuado con respeto. Duendecilla.

3 comentarios:

*)lúa dijo...

Un grito desesperado, un peter pan haciéndose mayor, una cajita vacía, un sueño asesinado por la desesperación, una lágrima sin mirada que la exprese, un color sin sensación, una pompa sin salida, manos manos manos que no se agarran, recuerdos que olvidan, mundos que se rompen porque los que saben ofrecer amor han perdido la sonrisa. Suspiro del alma...un alma pesada y cansada que no entiende la musiquita de la vida.
Dónde quedaron, dónde, los días infantiles de olor a sorpresa por las cosas del mundo.
Dónde quedó la unión del niño/a que abre grandotes los ojos ante la fiesta del mundo, con la ceguera propia de quien ya va cargando experiencia a sus espaldas y sólo espera del mundo lo que ya ha vivido con anterioridad.

Sombras, somos las sombras que constantemente perdía peter pan.

Somos policías del tiempo que nos queda, un tiempo desesperado.

El mundo está terriblemente enfermo porque le falta su otra mitad, a todo le falta su otro cacho.
Tenemos la necesidad de que aquellos/as que aún recuerdan que las rosas son efímeras pero lloran cada vez que lo comprenden, que aquellos/as que guardan aun la capacidad de sorprenderse y admirar...y ante todo ante todo, aquellos que aún pueden llorar cuando el alma está mojada y reír cuando la da por vibrar...nos recuerden día a día dónde está el ombligo del mundo. Si es que está.

Ánimo duendecilla, tú eres de las salvadoras.

Anónimo dijo...

Hola chaparrita linda!!! nunca bajes la cabeza ni te desanimes, recuerda que las cosas pasan por algo y siempre lo que es no tan bueno le abre camino a cosas mucho mejores.

TE QUIERO MUCHO
Ana (méxico)

Duenda dijo...

Y vaya cara se le quedó a la rubia... Jajaja! Te llegó la hora, mona. Y cómo disfrutamos... Lo justo, al final triunfa.