domingo, 5 de febrero de 2006

Febrero.

Febrero.
Desorden, caos, exámenes, estrés... cuántas cosas... A todo esto, una le añade el frío y los domingos grises, y olvidarse de todo lo demás que no sean la uni (porque no tengo que demostrar nada, ¿verdad, Sak?), los folios blancos por llenar, los libros por leer, los apuntes que re-organizar y que pulir. Uf.
Pero también es cierto que están las horas de aulario, los cigarritos de descanso, los cafés malísimos de máquina, las risas nerviosas, las pullas inevitables, los detalles, los viernes (que se disfrutan el triple aunque haya examen en lunes), ismael serrano colándose un rato en el mp-3, los cascos de silicona... Ay.
Disfrutamos estudiando y es que nos gusta. Nos gusta mucho. Yo mañana no sé qué tal haré teatro (pobre César, se ha tragado mi estrés mañanero...), pero aún sin saber cómo me irá habré aprendido y mis horas leyendo clásicos que me han encantado, no me las quita nadie. Y es que... así es febrero, señores: codos y codos. Y algún respirito CORTO entremedias. Mañana sale la nota de barroco y a una le tiemblan un poquito las piernas...
Buenas noches y no os deseo suerte, que es malo. Mejor un beso y a unos poquitos, gracias por la paciencia, que no sabéis cuánto se agradece. Desde luego, febrero o el mes que sea, apetece a vuestro lado. A ver si el próximo viernes, llegamos a ver la peli ;-)
Os comparto lo que me susurra Coelho desde la ventanita del calendario:
LaS CoSaS SiMPLeS SoN LaS MáS eXTRaoRDiNaRiaS
Duendecilla.

2 comentarios:

Duenda dijo...

Ah, y mañana, a la salida de mi examen, un café. Por supuesto! que hay que celebrarlo... jijiji.

Rut.

Anónimo dijo...

Que grande es Coelho. Yo que pensaba que el mundo estaba superpoblado de anormales y resulta ser que son extraordinarios. Buena filosofía de vida, sin duda. (disculpas al que lo lea por tratar a mis semejantes de objetos)