domingo, 27 de enero de 2008

Para olvidar.



7 comentarios:

Javi dijo...

Ummm, mosto rico...

No es bueno olvidar, porque podriamos volver a cometer algún error olvidado...

Pero lo de ahogar las penas en mosto es una propuesta interesante jejeje

ZesaRey de Copas dijo...

Si bebiéramos el mosto en las cantidades en que bebemos el mocho, moriríamos deshidratados por el culo.

Duenda. dijo...

javi: bienvenido, te visitaré.
fresa: siempre tan fino...

besos.
d.

Vorna van Drakenberg dijo...

Acaso alguien olvida? Las penas no las ahogamos en una botella, las diluímos, las damos otro sabor si podemos... Y si en lugar de dejar amargos recuerdos teñidos de ginebra, los matizamos en mosto... pues igual... igual más tarde los recordaremos un poco más dulces de lo que realmente fueron.
O quizás la ramera
de la dulzura mostera
matiza más el sabor
amargo de lo anterior.
Solo la experiencia y el tiempo juntos lo sabrán.
Bs pitufilla

Naru dijo...

Olvidar no se olvida, siempre queda algo.

Muchos besos pequeña:)

Nacho dijo...

Tanto mosto bebió que una hiperglucemia galopante se lo llevó al otro barrio.
(Me quedo con el mocho).

Duenda. dijo...

pipi: pasamé la boteeella...
naru: muchos gracias, tatiii...
nacho: mocho, pero con mora.

besos a casi todos.
d.